APUNTE.COM.DO.- La Red de Observadores por la Institucionalidad (ROI) comparece ante la
opinión pública con motivo del inicio de las evaluaciones de las personas
preseleccionadas para ocupar las seis vacantes existentes en la Suprema
Corte de Justicia.
ROI estará observando este proceso a partir de cuatro ejes
fundamentales: independencia judicial, carrera judicial, paridad y
transparencia.
En primer lugar, la independencia judicial debe ser una condición esencial de
toda designación. La selección de quienes integrarán la Suprema Corte y,
particularmente, de quien habrá de presidirla, debe estar libre de cualquier
consideración ajena al mérito, la trayectoria, la integridad, la capacidad
profesional y la independencia de criterio.
En un proceso de esta naturaleza la ciudadanía también debe poder confiar
en la independencia de las personas seleccionadas. Por ello, cualquier
relación profesional, personal, económica o institucional relevante entre una
persona aspirante y quienes participan en su selección exige mayores
garantías de objetividad y transparencia. Cuanto mayor pueda ser la
percepción de cercanía con el poder, mayores deben ser las garantías que
rodeen la decisión.
La Presidencia de la Suprema Corte de Justicia no es una posición de
confianza del Poder Ejecutivo, de los partidos políticos ni de ningún sector
particular. Quien presida la Suprema debe ofrecer garantías inequívocas de
independencia.
En segundo lugar, ROI recuerda que la carrera judicial constituye un mandato
constitucional. El artículo 180 de la Constitución dispone que las tres cuartas
partes de los integrantes de la Suprema Corte deben ser seleccionadas entre
jueces y juezas pertenecientes al sistema de carrera judicial, reservando la
cuarta parte restante a profesionales del derecho, académicos o integrantes
del Ministerio Público.
El CNM debe garantizar estrictamente esta composición. Pero fortalecer la
carrera judicial significa también reconocer la formación, experiencia y
trayectoria de quienes han dedicado años al ejercicio jurisdiccional y
asegurarles una posibilidad real de alcanzar las más altas posiciones del
Poder Judicial.
En tercer lugar, este proceso constituye una oportunidad para avanzar en la
paridad entre mujeres y hombres. La República Dominicana cuenta con
profesionales del derecho y con juezas de carrera con la formación,
experiencia, trayectoria y méritos necesarios para asumir las más altas
responsabilidades jurisdiccionales. Por ello, ROI entiende que es tiempo de
que una mujer sea considerada para presidir la Suprema Corte de Justicia.
Hace pocos días, el presidente Luis Abinader afirmó ante la Asamblea
General de las Naciones Unidas que ha llegado el momento de que una mujer
ocupe la Secretaría General de esa organización. Ese principio de igualdad
debe proyectarse también hacia nuestras propias instituciones. Si
reconocemos que las mujeres deben acceder a los más altos espacios de
liderazgo internacional, debemos garantizar también las condiciones para
que puedan hacerlo en las instituciones dominicanas.
Esto significa reconocer que existen mujeres con los méritos, la carrera, el
compromiso con la democracia y con los derechos humanos, así como la
capacidad necesaria y que la igualdad debe alcanzar también los espacios
donde se ejerce el poder.
Finalmente, ROI llama la atención
garantizar transparencia y debido proceso.
sobre
la
necesidad
de
Y queremos enfatizarlo:
La ciudadanía tiene derecho a conocer las reglas del proceso, los criterios de
evaluación, las decisiones adoptadas y, sobre todo, las razones que las
sustentan. Hasta este momento se desconocen aspectos relevantes del
proceso, entre ellos el contenido de las objeciones presentadas y las razones
por las cuales fueron rechazadas. Asimismo, resulta indispensable la
publicación oportuna de las actas del Consejo Nacional de la Magistratura.
La experiencia reciente de evaluación de los propios integrantes de la
Suprema Corte demuestra la importancia de criterios objetivos y previamente
establecidos. Tras ese proceso, la magistrada Pilar Jiménez Ortiz cuestionó
que se hubieran utilizado para valorar su desempeño elementos que, según
sostuvo, no se encontraban entre los criterios previstos en las normas
aplicables, y advirtió sobre sus implicaciones para la independencia judicial.
Por ello, las reglas deben ser conocidas y aplicadas de manera uniforme a
todas las personas aspirantes. No puede haber niveles de escrutinio
diferentes sin justificación objetiva, preguntas rigurosas para unas
candidaturas y complacientes para otras, ni criterios que aparezcan después
de realizadas las evaluaciones.
ROI elaboró y envió el 15 de octubre de 2025 al CNM una guía de preguntas
y una matriz de evaluación como herramientas para contribuir a una
valoración objetiva de las candidaturas. Exhortamos al CNM a tomarlas en
consideración y a evaluar aspectos esenciales como la independencia
judicial, integridad, conflictos de interés, trayectoria, derechos fundamentales,
igualdad y no discriminación, perspectiva de género y gestión judicial.
A partir de hoy, ROI estará observando las evaluaciones y las decisiones del
Consejo Nacional de la Magistratura. Prestaremos especial atención al
debido proceso, la objetividad de las entrevistas, el respeto a la carrera
judi