APUNTE.COM.DO.- Jacob Misiorowski solo necesitó un lanzamiento para inscribir su nombre en los libros de historia de la postemporada de 2026.
El derecho de los Cerveceros abrió el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Nacional contra los Padres la noche del sábado con una recta de 104.8 mph a Fernando Tatis Jr., el pitcheo más rápido registrado en postemporada desde que se comenzaron a medir los lanzamientos en 2008.
Su segundo envío también fue histórico: una recta de 104.6 mph que superó igualmente el récord anterior, un lanzamiento de 104.5 mph del cerrador de los Padres, Mason Miller, en el Juego 2 de la Serie del Comodín de la Liga Nacional del 2025 contra los Cachorros.
El primer pitcheo de Misiorowski fue, además, el segundo más veloz de toda su carrera, solo superado por los 105.5 mph que le propinó a Pete Crow-Armstrong, de los Cachorros, el 26 de junio.
Para el as de los Cerveceros, esa velocidad parece sentirse de lo más normal.
“Para mí, en la mayoría de los juegos, cuando estoy llegando a 99, 101, es como ir a velocidad de crucero”, declaró Misiorowski el viernes. “Es algo cómodo y fácil para nosotros”.
El primer inning del sábado estuvo muy lejos de la velocidad de crucero. Misiorowski ponchó a Tatis y forzó a Dustin Harris a conectar un rodado a segunda antes de que Manny Machado bateara un doble ante un slider. Misiorowski, que también registró 104.5 mph contra Machado, dejó al corredor varado al ponchar a Ty France para completar un primer episodio en blanco con 25 lanzamientos.
El espectáculo desde el arranque cumplió con las expectativas de una serie que enfrenta a los dos lanzadores que más pitcheos de tres dígitos coleccionaron en el béisbol. Misiorowski y Miller finalizaron primero y segundo, respectivamente, en envíos de 100 mph o más durante la temporada regular.
Antes de la serie, Miller fue más allá de la velocidad al evaluar a su colega lanzallamas.
“Está en su mejor momento cuando se siente confiado, tira su recta para strike y simplemente la suelta tan fuerte como puede”, manifestó Miller.
Misiorowski no perdió tiempo para soltarla.