APUNTE.COM.DO.- Wilber Rafael Garcés Pérez, un repartidor venezolano de 28 años, fue operado este jueves para extraerle la bala que permanecía alojada en su espalda desde hacía casi dos semanas, después de haber recibido un disparo de un agente federal de inmigración en Texas.

El miércoles, Garcés Pérez compareció ante el tribunal en una silla de ruedas y con el brazo sostenido en un cabestrillo. El hombre continúa bajo custodia de las autoridades y enfrenta la acusación de haber agredido a un agente mientras trataba de evitar su arresto.

De acuerdo con la versión de las autoridades, Garcés Pérez golpeó a un agente con el espejo retrovisor lateral de su vehículo el 20 de septiembre, en el momento en que intentaba alejarse del lugar.

El agente federal que disparó contra Garcés Pérez, y que presuntamente fue impactado por el espejo del automóvil del detenido, no llevaba una cámara corporal en el momento de los hechos.Una denuncia federal acusa a Wilber Rafael Garcés Pérez de golpear lateralmente a un agente de inmigración con el espejo retrovisor de su auto y, posteriormente, intentar atropellar a otro agente con su vehículo.