APUNTE.COM.DO.- Un tribunal federal de Texas emitió el viernes un fallo que impide temporalmente al Gobierno de Trump construir un muro fronterizo y otra infraestructura en la región de Big Bend, en el estado.

La noticia representa una gran victoria para los propietarios de tierras, las empresas y los ecologistas de la región, quienes se han unido para oponerse a los proyectos de infraestructura previstos; estos forman parte de una iniciativa de US$ 46.000 millones del Gobierno de Trump para cubrir la frontera sur con una combinación de muros de acero de 30 pies (unos 9 metros) de altura, barreras para vehículos, carreteras y tecnología de vigilancia.

La jueza Kathleen Cardone declaró en su fallo que los demandantes tenían “probabilidades de éxito en cuanto al fondo de al menos una de las reclamaciones de la demanda, que existe la probabilidad de que sufran daños graves e irreparables si no se dicta una medida cautelar, y que el equilibrio de intereses y el interés público se inclinan a su favor”.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Seguridad Nacional no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.

Los opositores al proyecto del muro fronterizo han argumentado que la región de Big Bend, en Texas, es tan remota y su paisaje tan accidentado que actúa por sí mismo como un elemento disuasorio contra la inmigración ilegal; asimismo, sostienen que el Gobierno infringió la ley al emitir una serie de exenciones que le permitieron eludir numerosas normativas para acelerar los proyectos de infraestructura del muro fronterizo.

Laiken Jordahl, del Centro para la Diversidad Biológica —organización que presentó la demanda—, calificó el fallo de Cardone como una “victoria total”.

“Las excavadoras tendrán que retirarse hasta que ella se pronuncie sobre el fondo del asunto”, dijo Jordahl. “Es un día histórico para Big Bend, para Texas y para la Constitución”.

La decisión del tribunal se produce pocas semanas después de que la administración instalara los primeros paneles del muro fronterizo en el sector de Big Bend, a mediados de septiembre.

El proyecto del muro fronterizo a través del sector de Big Bend ha suscitado una oposición bipartidista.

Gran parte de la oposición se ha centrado en los planes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza para el interior del Parque Nacional Big Bend, valorado por sus hermosos paisajes, sus acantilados de piedra caliza y sus vistas de cielos nocturnos cristalinos.

Cuando en agosto se vieron excavadoras despejando terrenos en el parque, surgió una oposición generalizada; tanto republicanos como demócratas exigieron a la administración que se detuviera. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza suspendió toda actividad en la zona, pero dicha pausa expiró el 30 de septiembre. La administración ha dicho que está reevaluando los planes para el Parque Nacional, pero hasta ahora no ha anunciado qué hará allí.

Sin embargo, el fallo de la jueza también se extiende a zonas situadas aguas arriba y aguas abajo del Parque Nacional, donde la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza ha planeado diversos proyectos de infraestructura fronteriza que, en gran medida, requerirían construcciones en terrenos de propiedad privada.Maquinaria pesada dentro del Parque Nacional Big Bend, en el sur de Texas, el 15 de agosto.