APUNTE.COM.DO.- Una operación policial conjunta entre España y República Dominicana ha desarticulado una organización de narcotráfico que introducía cocaína en Europa procedente de Colombia y Panamá, y que blanqueaba sus propias ganancias, así como las de otros entramados criminales, mediante inversiones en urbanizaciones de lujo en territorio español.
La Policía española y la Guardia Civil informaron este viernes que fueron detenidas 27 personas en distintas provincias de España, además de un arresto en República Dominicana. Este último detenido ha sido identificado como uno de los principales responsables de la organización.
En el marco de la operación se realizaron registros simultáneos en ambos países, en los que se incautaron 40 vehículos de alta gama, dos embarcaciones y seis armas de fuego, entre ellas una de guerra. También se intervinieron criptoactivos por un valor superior a 1,300,000, así como dinero en efectivo en euros, dírhams y dólares.
La investigación se inició en septiembre de 2023, cuando el análisis de plataformas de mensajería encriptadas permitió constatar la existencia de una red que enviaba droga con destino a Europa. Esto llevó a identificar a los presuntos responsables de cuatro incautaciones de cocaína en Panamá, con un peso total superior a 1,500 kilos.
Los agentes comprobaron que este entramado formaba parte de la rama española de una estructura criminal dirigida por destacados referentes del narcotráfico internacional, y que contaba con una elevada capacidad operativa y económica.
Asimismo, se verificó que entre 2020 y 2021 la organización estableció rutas para importar cocaína procedente de Colombia y Panamá mediante contenedores marítimos, lo que les permitió abastecer de manera continuada a importantes organizaciones criminales asentadas en España.
Los investigadores descubrieron un entramado empresarial destinado a canalizar los beneficios del narcotráfico hacia el mercado inmobiliario. A través de sociedades mercantiles, los investigados invertían en promociones, urbanizaciones completas y viviendas de lujo, especialmente en la isla de Ibiza, Marbella, la Costa del Sol y Madrid.
El objetivo era ocultar la verdadera titularidad de los inmuebles y blanquear los beneficios obtenidos. La operación culminó con la prohibición de enajenar 70 inmuebles y 16 villas de lujo.
La capacidad alcanzada por el entramado en materia de blanqueo permitió a sus integrantes ampliar su actividad y ofrecer sus servicios a otras organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Se han tramitado cinco órdenes internacionales de detención, por lo que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevos arrestos.