APUNTE.COM.DO.- Naciones Unidas sostendrá su apoyo a la Fuerza de Represión de Pandillas en Haití luego de que el Consejo de Seguridad renovara su mandato, informó este miércoles el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric, durante una rueda de prensa. El vocero subrayó, no obstante, que la organización no cumple tareas de seguimiento ni de valoración sobre el desempeño de esa fuerza.

«No tenemos ninguna función en la supervisión y evaluación de la Fuerza de Represión de Pandillas», declaró Dujarric. Aclaró que, tras la renovación del mandato, la ONU continuará brindando asistencia mediante la oficina creada específicamente para respaldar a la fuerza.

El representante de António Guterres aseguró que la organización mantendrá la cooperación con los integrantes de la fuerza para que puedan cumplir con sus responsabilidades. «Estamos haciendo eso y continuaremos haciéndolo, trabajando estrechamente con ellos para ayudarlos a implementar su propio mandato», afirmó.

En ese contexto, Dujarric lamentó que la situación humanitaria en Haití siga afectada por una grave insuficiencia de fondos. Señaló que el Plan de Respuesta y Necesidades Humanitarias para el país «aún no ha recibido la mitad de la financiación» prevista, que asciende a 880 millones de dólares (unos 756 millones de euros) destinados a asistir a 4,2 millones de personas.

Hasta el momento, según datos de la propia ONU, se han recibido 416 millones de dólares (aproximadamente 358 millones de euros). La organización también criticó que los recursos disponibles llegan cuando restan solo tres meses para que termine el año, lo que mantiene un déficit para cubrir las necesidades humanitarias contempladas en el programa.

Estas declaraciones se producen después de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara este martes la renovación por seis meses del mandato de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) en Haití, que se mantendrá vigente hasta el 31 de marzo de 2027, en un escenario marcado por la expansión de los grupos criminales armados y la necesidad de recuperar el control estatal en amplias zonas del país.