APUNTE.COM.DO.- Una filtración a los medios de comunicación sobre una llamada interna de la cúpula del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) durante el fin de semana provocó confusión en el Gobierno de Trump, según reportó CNN.
Algunos funcionarios llegaron a creer que la agencia planeaba limitar las detenciones de inmigrantes indocumentados a aquellos con antecedentes penales.
La percepción de que se estaba suavizando la postura de línea dura de la administración —que busca deportar a cualquier persona que se encuentre ilegalmente en el país— enfureció al presidente Donald Trump.
Trump buscó inmediatamente aclarar la situación y declaró por teléfono a un conocido corresponsal de Fox News que ICE seguiría deteniendo a cualquier persona que estuviera ilegalmente en el país, independientemente de sus antecedentes penales.
Tras bambalinas, Trump también dirigió su ira hacia el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, según una fuente conocedora del incidente y otra cercana a la Casa Blanca.
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