APUNTE.COM.DO.- De su carnoso fruto de color castaño se extrae una refrescante bebida preferida por muchas personas. Se trata de la jagua (Genipa americana L.), un árbol que además de brindar múltiples beneficios a la salud es de gran impacto ecológico.
Este árbol neotropical que se encuentra distribuido desde el sur de México y las Antillas hasta el norte de Argentina tiene la particularidad de ser monoico; es decir, masculino y femenino a la vez; de una altura de 15 metros y tronco cilindro recto de unos 60 centímetros con hojas opuestas lanceoladas a ovaladas verdes oscuros lustrosas.
Según el doctor Rafael Amable Vásquez, investigador de la Universidad ISA de Santiago, es una baya (fruto comestible de cáscara gruesa rodeado de pulpa), de 4-8 centímetros de largo y 4-6 de ancho, castaña, globosa, escabrosa al tacto, 40-80 semillas blancas, elipsoides, al secar negras.
“Algunos de los beneficios que se le atribuyen a la jagua han sido comprobados científicamente, entre ellos: actividad antiinflamatoria e inmunomoduladora. Los iridoides de la jagua, en particular la aglicona genipina, actúan modulando vías de señalización celular involucradas en la inflamación agudizada y crónica”, refirió Amable Vásquez.
Sirve para control de erosión en márgenes de ríos.
Destacó que la genipina tiene efectos anticancerígenos, antidiabéticos y protectores del hígado, según la revisión realizada por Brys et al. (2022); tiene capacidad antioxidante y antiglicante, como además mejora el estrés tisular, según Sobolewska et al. (2025), y tiene efectos anticancerígenos, antidiabéticos y protectores del hígado, según la revisión realizada por Brys et al. (2022).
“Esta especie sirve para la restauración riparia y control de erosión al desarrollarse en márgenes de ríos, su sistema radicular profundo estabiliza las riberas fluviales, filtra sedimentos y reduce la erosión hídrica en cuencas hidrográficas degradadas (Veillon, 1986)”, precisó Amable Vásquez.
También asegura que es un soporte a la Ictiochoria y biodiversidad, ya que sus frutos caen a las corrientes de agua durante las crecidas, constituyendo un alimento esencial para peces frugívoros de importancia ecológica y comercial (Piaractus mesopotamicus, Colossoma macropomum). Estos digieren la pulpa y dispersan las semillas viables a lo largo del cauce del río (Anderson et al., 2011); como además fungen de sostén de polinizadores nativos en vista de que sus flores mellíferas atraen a abejas de gran tamaño, promoviendo la polinización cruzada y la conservación de entomofauna clave en los bosques tropicales (Crestana, 1996).
— Mitos PopularesExiste la creencia de que la jagua es una fuente extrema de hierro y que cura la anemia; su contenido de hierro no supera el de otras frutas tropicales. Otro mito, sin respaldo científico, afirma que la infusión de su corteza cura enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea.