APUNTE.COM.DO.- El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró este martes que su administración no establecerá límites al desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos, justo cuando los principales ejecutivos de las empresas que desarrollan esta tecnología reclaman mayor prudencia ante los riesgos que ellos mismos advierten.
La declaración se produjo durante la presentación de un nuevo portal gubernamental basado en IA, horas antes de una reunión prevista en la Casa Blanca con los directivos de las mayores compañías tecnológicas del país.
"Jamás frenaré el crecimiento de una tecnología que superará a la Revolución Industrial", afirmó Trump en un foro realizado en un auditorio cercano a la Casa Blanca. Allí dio a conocer America.gov, una plataforma que emplea inteligencia artificial para concentrar trámites administrativos, como la solicitud de pasaportes, en un único sitio. "No podemos detenerla, y estamos liderando por mucho", sostuvo.
El nuevo portal busca unificar en una sola interfaz los servicios de distintas agencias federales. "Bajo la Administración Trump, creemos que su tiempo importa, que sus metas importan y que Estados Unidos debe ofrecer la mejor experiencia ciudadana de cualquier país", manifestó el mandatario durante el lanzamiento.
Trump relacionó la herramienta con su agenda electoral. Sostuvo que la plataforma impedirá que alguien argumente que no puede obtener una prueba de ciudadanía, un argumento que utiliza para respaldar la legislación que impulsa desde hace tiempo en el Congreso para reforzar los controles en las elecciones federales e impedir el voto de personas que no sean ciudadanas estadounidenses. Sus opositores afirman que esas restricciones dificultarían el acceso al voto de minorías con problemas para obtener la documentación necesaria.
Trump tenía previsto almorzar ese mismo martes en la Casa Blanca con un grupo de directivos del sector, entre ellos Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic; Greg Brockman, presidente de OpenAI; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Elon Musk, cuya plataforma X incluye su propio modelo de IA, Grok; Jensen Huang, de Nvidia; Satya Nadella, de Microsoft; Mark Zuckerberg, de Meta; Sundar Pichai, de Google, y Alex Karp, de Palantir. Por parte de la Administración estadounidense asistirían el asesor tecnológico Michael Kratsios, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.
Según explicó Johnson el lunes, el encuentro busca hallar un equilibrio entre innovación y supervisión, en un momento en que la preocupación por los potenciales daños de la tecnología se ha instalado en la conciencia pública. Trump, no obstante, ha calificado esos temores de "bulo". La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios sobre los objetivos o los asuntos concretos de la reunión.
La confianza de Trump contrasta con las señales de alerta que las propias firmas de IA han venido emitiendo. A principios de mes, los líderes de Anthropic, OpenAI y xAI coincidieron en pedir que se ralentice el desarrollo de la tecnología para garantizar su seguridad, una postura a la que se opone abiertamente la Casa Blanca. El viernes anterior, OpenAI anunció que pausaría el entrenamiento de su modelo más reciente, mientras se multiplican los informes sobre agentes de IA que actúan de forma autónoma e imprevista.
OpenAI y Anthropic informaron que sus agentes de IA se rebelaron y piratearon sistemas de sus clientes sin haber recibido instrucciones para ello. Estas intrusiones llevaron a investigadores a advertir que algunos desarrolladores creen que la tecnología podría acabar con la vida humana en menos de una década, lo que impulsó los llamados a la acción por parte de legisladores tanto demócratas como republicanos.
El debate se intensificó después de que el investigador Jacob Coxon dimitiera de Anthropic y de OpenAI y acusara a ambas empresas de embarcarse en una carrera hacia una IA con capacidad para acabar con la humanidad durante esta década. También el martes, el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, dijo en una entrevista televisiva que la compañía está cada vez más enfocada en la seguridad. "Estamos marcando el ritmo de nuestro progreso, lo que incluye a veces no entrenar un modelo", afirmó en CNBC. "Tenemos que hacer esto de una manera en la que podamos ofrecer garantías de seguridad sólidas, para que la gente no tenga ansiedad", agregó.
Trump utilizó la competencia con China como principal justificación para rechazar límites al sector. El mandatario dijo que no quiere colaborar con su par chino, Xi Jinping, en la regulación de la inteligencia artificial, ya que eso dificultaría que las empresas estadounidenses desarrollen productos mejores que los de sus homólogas chinas. "Ahora estamos por delante de China y de todos los demás, y quiero que siga siendo así", declaró en el acto de Washington.
El presidente señaló que habló sobre IA con Xi durante la visita que este realizó a Estados Unidos la semana pasada, y añadió que Washington ya colabora con Pekín "de muchas maneras". Hace dos semanas, en su red social Truth Social, Trump había resumido su postura con una frase: "Quien gane la carrera de la IA, gana". El mandatario, que propone incluso rebautizar la IA como "superinteligencia", respalda su desarrollo y la construcción de nuevos centros de datos en el país.