APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la construcción de la que calificó como «la mayor planta siderúrgica de la historia» del país, que se levantará en el estado de Iowa, un territorio clave donde los republicanos afrontan una de las contiendas más reñidas por el Senado en las elecciones de medio mandato previstas para el próximo 3 de noviembre.
La nueva instalación, impulsada por la compañía Mesabi Metallics, representa una inversión privada cercana a los 15.000 millones de dólares (unos 13.200 millones de euros). Según las estimaciones presentadas por el propio mandatario, el proyecto generará hasta 6.000 puestos de trabajo durante la fase de construcción y alrededor de 2.000 empleos directos en el sector manufacturero.
«Hace dos años nuestro país estaba muerto, y ahora somos el país más atractivo de todo el mundo», afirmó Trump durante el anuncio realizado en el Despacho Oval de la Casa Blanca, donde sostuvo que su política de aranceles al acero extranjero ha revitalizado el sector.
El acto tuvo un marcado componente electoral, a un mes de los comicios legislativos en los que la republicana Ashley Hinson se mide con el demócrata Josh Turek por un escaño en el Senado. Aunque las encuestas apuntan a una contienda cerrada en el estado, Trump restó valor a los sondeos y los calificó de «falsos», al tiempo que elogió a Hinson como «una de las mejores políticas de Estados Unidos» y vaticinó que «traerá mucho dinero a Iowa». «Gané en Iowa por trece puntos. No tiene sentido que no estén a mi altura», reflexionó el presidente para desestimar los estudios de opinión.
El proyecto industrial completará una cadena de suministro íntegramente estadounidense, desde la mina hasta la fábrica, ya que utilizará mineral de hierro extraído directamente de las minas de Minnesota operadas por la misma compañía. La gobernadora republicana de Iowa, Kim Reynolds, celebró el anuncio y destacó que «cambia la trayectoria económica de esta región, que es una de las más deprimidas» del estado y de todo el Medio Oeste.
Durante su intervención, Trump también se refirió a asuntos de política exterior: confirmó que las tensiones comerciales con Canadá se resolverán «en las próximas tres o cuatro semanas» y reiteró sus habituales promesas en materia de seguridad internacional, al garantizar que «Irán nunca tendrá un arma nuclear» y que ganarán esa guerra «muy pronto».