APUNTE.COM.DO.- Aunque las causas principales de los incendios forestales en República Dominicana son las actividades agropecuarias, la preparación de terrenos para agricultura y la quema para renovación de pasto, en la Sierra de Bahoruco se han registrado al menos tres incendios este año por descargas eléctricas naturales, es decir, por rayos.
Así lo explicó Gerónimo Abreu, encargado del Programa Nacional de Manejo del Fuego del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, quien agregó que otra causa de incendios en esa zona es la presencia de cazadores furtivos de jabalíes y recolectores de pichones que utilizan fuego para quemar el pelaje de las presas, cocinar sus alimentos o calentarse.
El funcionario señaló que es difícil precisar si el fenómeno de El Niño está influyendo en el comportamiento del fuego, pero que lo que sí han observado es un cambio drástico en la velocidad de propagación y la intensidad de los incendios.
El fenómeno de El Niño está relacionado con altas temperaturas, resequedad del aire por disminución del contenido de vapor de agua, aumento de los vientos cortantes en altura, disminución de los fenómenos meteorológicos convectivos, disminución de las lluvias y largas sequías, según ha descrito el ingeniero especialista en geociencias, sismicidad y prevención de desastres Osiris de León.
En los últimos días se han producido diversos incendios en la Sierra de Bahoruco. El último fue detectado la noche del lunes 14 de septiembre y fue completamente eliminado la mañana del lunes 21, según informó Gerónimo Abreu, quien destacó que han sofocado los siniestros en tiempo récord.
Específicamente en Pelempito-Aceitillar, en la Sierra de Bahoruco, actuaron en tiempo récord. Además, ese año se han producido incendios en el Parque Nacional Valle Nuevo, donde los equipos de manejo del fuego desplegados en las zonas afectadas, junto a los bomberos forestales, han actuado con éxito.
Valor ambiental
La Sierra de Bahoruco forma parte de los bosques nublados, localizados en las cordilleras Central, Septentrional y de Neyba, donde prospera una vegetación típica poco común a la de la parte baja, ya que necesita condiciones climáticas especiales y altas precipitaciones.
Los bosques nublados son ecosistemas (hábitats) muy especializados ubicados en los puntos más elevados o montañas más altas del país, en un rango altitudinal entre 700 y 2,300 metros sobre el nivel del mar. Las neblinas forman parte de su identidad. “Estos tienen una gran importancia desde el punto de vista hídrico, porque la mayoría de los ríos nacen donde están los bosques húmedos y mayormente nublados, como por ejemplo Valle Nuevo y Sierra de Bahoruco, también en la Cordillera Septentrional y Loma Quita Espuela”, según ha explicado Rolando Sanó, encargado de la División de Flora de la Dirección de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.