APUNTE.COM.DO.- “Sean justos, lo primero, si quieren ser felices”, constituye uno de los pensamientos más significativos atribuidos a Juan Pablo Duarte, padre de la patria y fundador de la República Dominicana.

La frase, confundida en ocasiones con expresiones de otros autores, no corresponde al poeta español Juan Ramón Jiménez. Forma parte del ideario duartiano y refleja la importancia que el patricio concedía a la justicia como fundamento de la felicidad, la libertad y la convivencia social.

En una versión más amplia del pensamiento, Duarte exhortaba también a los dominicanos a mantenerse unidos para apagar la discordia, vencer a sus enemigos y garantizar una patria libre, segura y en paz.

El mensaje establece que la felicidad de un pueblo no puede construirse sobre privilegios, abusos o desigualdades. Para Duarte, actuar con justicia era uno de los primeros deberes del ser humano y una condición esencial para el bienestar colectivo.

La reflexión conserva vigencia en una sociedad que demanda instituciones responsables, respeto a las leyes y un trato digno para todos los ciudadanos, sin importar su posición económica, política o social.

Más que una expresión inspiradora, el pensamiento representa una orientación ética. Invita a cada persona y a quienes ejercen funciones públicas a colocar la justicia por encima de los intereses particulares.

Comentario de Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do:

“Juan Pablo Duarte comprendió que no puede existir felicidad verdadera donde prevalece la injusticia. Su llamado continúa vigente: debemos actuar con rectitud, respetar los derechos de los demás y preservar la unidad nacional como bases de una República libre y en paz”.