APUNTE.COM.DO.- APUNTE.COM.DO, Santo Domingo, República Dominicana.— “Prefiero el conocimiento a la riqueza, ya que el primero es perenne, mientras que la segunda es caduca”, es una reflexión ampliamente atribuida al filósofo griego Sócrates que destaca el valor duradero de la sabiduría frente a la naturaleza pasajera de los bienes materiales.
La expresión plantea que el dinero, las propiedades y otras posesiones pueden perderse, agotarse o cambiar de dueño, mientras que el conocimiento adquirido permanece con la persona, fortalece su capacidad de pensar y le permite enfrentar mejor las dificultades.
Sócrates, considerado una de las figuras fundamentales de la filosofía occidental, defendía la búsqueda de la verdad, el examen de la propia vida y el cuidado de la mente y del carácter. Aunque la formulación exacta de esta frase no está identificada con certeza en un diálogo específico de Platón, su mensaje resulta coherente con el pensamiento socrático sobre la sabiduría y el uso responsable de los bienes.
Esta enseñanza no presenta necesariamente al conocimiento y la riqueza como enemigos. Más bien sostiene que los recursos materiales adquieren verdadero valor cuando son administrados con inteligencia, prudencia y sentido ético.
Una persona puede recibir una fortuna y perderla por desconocimiento, decisiones impulsivas o falta de orientación. En cambio, quien posee preparación y experiencia puede crear oportunidades, recuperarse después de una pérdida y tomar decisiones más acertadas.
La reflexión puede aplicarse al estudiante que elige prepararse para el futuro, al trabajador que aprende nuevas habilidades, al emprendedor que estudia antes de invertir y al ciudadano que busca información confiable antes de adoptar una decisión importante.
También cobra vigencia en una época dominada por la tecnología y los cambios acelerados. Los empleos y las fortunas pueden transformarse, pero la capacidad de aprender, analizar y adaptarse continúa siendo una herramienta esencial para progresar.
La riqueza puede proporcionar comodidad y resolver numerosas necesidades, pero no garantiza por sí sola sabiduría, serenidad ni conducta responsable. El conocimiento, acompañado de valores, permite utilizar mejor los recursos y ponerlos al servicio del bienestar individual y colectivo.
Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do, considera que esta reflexión mantiene plena vigencia porque una sociedad que invierte en educación y conocimiento construye una riqueza más sólida y duradera.
“Los bienes materiales son necesarios y contribuyen al bienestar, pero deben estar acompañados de preparación, conciencia y principios. El conocimiento ayuda a generar riqueza, administrarla correctamente y utilizarla para servir a los demás”, expresó Estrella.