APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.- Quienes usan con frecuencia Facebook, Instagram, YouTube u otras plataformas digitales probablemente han notado en las últimas semanas una gran cantidad de anuncios que presentan el tai chi como una manera simple de recuperar movilidad, mejorar el equilibrio, adelgazar, reducir dolores y mantenerse en forma después de los 50 o 60 años.
Algunos de estos anuncios ofrecen resultados con retos de 28 días, mientras que otros aseguran que basta con siete minutos diarios. Las imágenes suelen mostrar a adultos mayores ejecutando lentamente una secuencia de movimientos que parecen fáciles y que no requieren gimnasio, pesas ni equipos especiales.
Detrás de esta explosión publicitaria hay dos realidades distintas que conviene diferenciar.
La primera es que el tai chi no es una moda inventada por internet. Es una práctica originada en China como arte marcial que con el tiempo evolucionó también hacia una modalidad de ejercicio vinculada con la salud y la rehabilitación. Combina movimientos lentos, posturas físicas, respiración controlada y concentración mental.
La segunda es que la industria de aplicaciones de bienestar descubrió que esas características encajan perfectamente con un mercado enorme de personas de mediana y avanzada edad que desean mantenerse activas sin someterse a ejercicios de alto impacto.
Actualmente no hay una sola empresa detrás de la publicidad de tai chi que invade las redes. Una búsqueda permite encontrar varias compañías compitiendo por ese público.
La aplicación BetterMe, por ejemplo, incluye entrenamiento de tai chi entre más de 4.000 ejercicios disponibles y también comercializa modalidades como pilates de pared, calistenia, yoga en silla y caminatas. Su aplicación supera los 10 millones de descargas solo en Google Play.
Reverse Health ofrece un programa dirigido específicamente a mujeres de 40 años en adelante y promociona beneficios como fortalecer el abdomen y mejorar la postura.
Daily Tai Chi comercializa un programa para mayores de 55 años con sesiones cortas y objetivos relacionados con equilibrio, estrés y movilidad.
Incluso existen páginas que preguntan la edad del visitante antes de ofrecerle un "Tai Chi Indoor Walking 28-Day Challenge for Weight Loss", es decir, un reto de caminata tai chi de 28 días orientado a perder peso.
A diferencia del gimnasio, de correr o de determinados ejercicios de alta intensidad, el tai chi se presenta como accesible para personas con poca experiencia deportiva, movilidad limitada o que simplemente prefieren una actividad física menos exigente.
Es en este punto donde comienza a abrirse una distancia entre los beneficios que reconoce la ciencia y algunas promesas usadas para vender el producto.
Un análisis de campañas publicitarias activas encontró anuncios que promocionaban un reto de tai chi de 28 días para mayores de 60 años asegurando que con siete minutos diarios podían mejorar equilibrio y energía.
Otras campañas dirigidas a mujeres mayores de 50 promocionan rutinas de siete minutos y llegan a asociarlas con pérdida considerable de peso y reducción de grasa abdominal.
El tai chi sí tiene beneficios respaldados por investigaciones, pero eso no significa que todas las promesas de los programas comerciales que utilizan su nombre tengan el mismo respaldo científico.
La práctica tiene bastante más respaldo científico que muchas otras tendencias de bienestar que se popularizan por internet.
Uno de los resultados mejor establecidos se relaciona con el equilibrio y la prevención de caídas en adultos mayores.
El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señala que una revisión encontró que el tai chi podría reducir en aproximadamente 19 % la tasa de caídas y en 20 % el número de personas mayores que experimentan una caída.
La evidencia es suficientemente relevante como para que la propia Organización Mundial de la Salud incluya la práctica del tai chi entre las intervenciones que pueden emplearse para prevenir caídas entre las personas mayores.
Investigaciones han encontrado mejoras en dolor, rigidez y funcionamiento físico, particularmente en personas con osteoartritis de rodilla.
Las guías del American College of Rheumatology y la Arthritis Foundation han recomendado el tai chi dentro del manejo de la osteoartritis de rodilla y cadera.
Pero también se ha encontrado que, frente a otras modalidades de ejercicio, el tai chi no presentó diferencias significativas en dolor, función física o rigidez.
El tai chi funciona, pero en buena medida funciona porque es ejercicio.
Que una persona sedentaria comience a moverse diariamente representa una mejoría respecto de no realizar actividad física. El tai chi puede contribuir a incrementar la actividad, trabajar determinados músculos y mejorar movilidad y equilibrio.
Pero eso es diferente a afirmar que una rutina de siete minutos producirá por sí sola una reducción significativa de peso o transformará el cuerpo en 28 días.