APUNTE.COM.DO.- El sacerdote Wilfredo Montaño advirtió que el incremento de la violencia, la inseguridad y otras problemáticas que afectan a la sociedad dominicana guardan una relación estrecha con el debilitamiento de la familia y la pérdida gradual de valores éticos y morales.
Según Montaño, en los últimos años se han impuesto modelos sociales que han deteriorado la estructura familiar, a lo que se suma la falta de acompañamiento adecuado a los jóvenes durante su formación.
"La familia está atacada sin misericordia y ese es el resultado que vemos hoy", expresó el religioso al referirse a la violencia y la descomposición social en el país.
Asimismo, indicó que las exigencias de la vida actual, los horarios laborales y educativos, junto con ciertos modelos culturales, han reducido el tiempo que los padres dedican a acompañar a sus hijos.
En ese sentido, cuestionó la llegada de la tecnología a los jóvenes sin una formación previa sobre cómo usarla de manera positiva y provechosa.
"Se ha introducido a los jóvenes en lo que es la tecnología, pero esa herramienta hay que dársela con valores y con ética", manifestó.
El sacerdote también llamó la atención sobre la influencia de los medios de comunicación, la publicidad y ciertos contenidos dirigidos a la juventud, y sostuvo que la sociedad debe preguntarse qué conductas y modelos promueve como referentes de éxito.
A su juicio, no es suficiente destacar a alguien por su notoriedad o popularidad, sino que también deben considerarse su formación ética y los valores que transmite.
Al preguntársele si los hechos delictivos y la inseguridad podrían vincularse con la falta de resultados de la reforma policial, Montaño respondió que el problema debe abordarse desde una óptica más amplia.
"Es un trabajo en conjunto de toda la sociedad dominicana", afirmó.
El sacerdote consideró que las acciones mediáticas y las respuestas basadas solo en imágenes o anuncios no bastan para atacar las causas de fondo de la violencia.
"Lo que es mediático y lo que es foto no solucionan, hay que ir al corazón del ser humano. La fiebre no está en la sábana, está en el cuerpo de la persona", señaló.
Montaño también criticó la falta de respaldo a instituciones y organizaciones que se dedican a la formación de jóvenes, y señaló que estas entidades pueden ser canales clave para orientarlos y prevenir conductas que deriven en violencia o delincuencia.
En ese sentido, exhortó al Estado, las iglesias, las familias, los empresarios, los medios de comunicación y las organizaciones sociales a asumir una responsabilidad compartida en la recuperación de los valores.
"Tiene que ser una formación ética", enfatizó. Insistió en que la respuesta a la inseguridad no debe limitarse a reforzar los mecanismos de seguridad, sino que debe incluir una estrategia de formación humana que inicie en el hogar y continúe en las escuelas, las iglesias y los demás espacios donde se desarrollan los niños y jóvenes.
El religioso consideró necesario devolver a la familia un papel central en la formación de las nuevas generaciones y fomentar una cultura en la que los padres tengan mayor presencia en la vida de sus hijos.
Igualmente, cuestionó que las actividades y contenidos con mayor promoción social estén vinculados al entretenimiento y el consumo, mientras que la promoción de valores no recibe la misma atención.
Subrayó que la sociedad dominicana enfrenta las secuelas de una formación insuficiente y de la pérdida de referentes éticos, lo que se refleja en distintas manifestaciones de violencia y deterioro de la convivencia.
"Ese producto que está llegando es un producto deformado y, sobre todo, contaminado y no ayuda a la sociedad dominicana", concluyó.