APUNTE.COM.DO.- Una nueva estrategia terapéutica podría representar un avance importante en el tratamiento del cáncer de próstata metastásico, luego de que un estudio internacional demostrara que añadir una terapia dirigida con Lutecio-177 al tratamiento hormonal estándar reduce en un 28% el riesgo de progresión de la enfermedad.
Los resultados corresponden al ensayo clínico internacional de fase III PSMAddition, publicado en la revista científica The Lancet, en el que participaron 1,144 pacientes atendidos en hospitales de 20 países.
La investigación evaluó la incorporación de una terapia con radioligando dirigida contra el antígeno de membrana específico de la próstata (PSMA), conocido como Lu-PSMA, al tratamiento hormonal utilizado habitualmente en determinados pacientes con cáncer de próstata metastásico.
Ataque más dirigido contra el tumor
Esta terapia utiliza una molécula capaz de reconocer el PSMA, una proteína presente en altas cantidades en muchas células del cáncer de próstata, para llevar material radiactivo directamente hacia ellas.
El objetivo es atacar las células cancerosas de una manera más selectiva y limitar, en la medida de lo posible, el daño a otros tejidos.
Los investigadores encontraron una mejoría significativa en la supervivencia libre de progresión, es decir, el período durante el cual el paciente permanece sin que el cáncer avance.
El estudio también registró una mayor proporción de respuestas profundas del antígeno prostático específico (PSA) y un retraso en la evolución hacia el cáncer de próstata resistente a la castración, una etapa en la que la enfermedad continúa progresando pese a los tratamientos destinados a reducir los niveles o bloquear la acción de las hormonas masculinas.
Resultados abren nuevas posibilidades
Los hallazgos respaldan la posibilidad de utilizar terapias dirigidas contra el PSMA en etapas más tempranas del cáncer de próstata metastásico, en lugar de reservarlas exclusivamente para fases más avanzadas.
Josep Maria Piulats, oncólogo médico especializado en cáncer de próstata del ICO l’Hospitalet, jefe del grupo de Inmunoterapia del Cáncer en IDIBELL y uno de los autores del estudio, destacó la importancia clínica de los resultados.
El especialista considera que la incorporación de tratamientos dirigidos contra PSMA en fases iniciales de la enfermedad metastásica podría ampliar las alternativas disponibles para controlar el tumor.
Piulats señaló además que la combinación de Lu-PSMA con terapia hormonal mostró un beneficio claro sobre el control de la progresión y podría contribuir a definir futuros esquemas terapéuticos.
Efectos secundarios
En materia de seguridad, la combinación produjo un incremento de efectos adversos leves y moderados.
Entre los más frecuentes se encontraron la sequedad bucal y determinadas alteraciones hematológicas.
Sin embargo, de acuerdo con los investigadores, durante el ensayo no aparecieron nuevas señales de toxicidad ni problemas inesperados de seguridad asociados al tratamiento.
Falta determinar impacto en supervivencia
Pese a los resultados positivos, los investigadores advierten que todavía no existen datos definitivos que permitan establecer si la nueva estrategia aumenta la supervivencia global, es decir, si los pacientes viven más tiempo.
El seguimiento realizado hasta ahora es relativamente corto para llegar a una conclusión definitiva sobre ese aspecto, aunque los responsables del estudio señalan que los datos preliminares muestran una tendencia favorable.
Por esa razón, será necesario continuar observando a los participantes para determinar el impacto a largo plazo del tratamiento.
El beneficio demostrado sobre la supervivencia libre de progresión, junto con las respuestas tumorales observadas, coloca al estudio PSMAddition entre las investigaciones que podrían contribuir a modificar en los próximos años la estrategia terapéutica frente al cáncer de próstata metastásico.
Los resultados también destacan la importancia de los ensayos clínicos internacionales y de la investigación traslacional para trasladar los avances científicos hacia tratamientos que puedan incorporarse posteriormente a la práctica médica.
El estudio refuerza así una tendencia creciente en oncología: desarrollar tratamientos cada vez más dirigidos a características específicas de las células tumorales, con el propósito de mejorar el control de la enfermedad y ampliar las alternativas disponibles para los pacientes.