APUNTE.COM.DO.- El volumen de dinero en manos del público, entre billetes y monedas, muestra una ligera disminución en la primera semana de septiembre si se compara con agosto y diciembre de 2025. Este comportamiento podría explicarse por un uso más intensivo de las transferencias electrónicas y del crédito con tarjetas, en un contexto en el que los depósitos bancarios, tanto en moneda nacional como extranjera, han ido en aumento.

De acuerdo con las cifras oficiales del Banco Central, en agosto los billetes y monedas en poder de la población sumaban RD$292,959.4 millones. Al 31 de agosto ese indicador monetario se ubicaba en RD$272,560.7 millones y para el 7 de septiembre bajó ligeramente hasta RD$266,435.4 millones.

La entidad explica que en diciembre suele registrarse un mayor movimiento de efectivo debido al pago de bonos y regalías extraordinarias.

Con el avance de la digitalización, señala el análisis, las personas están optando por las transferencias electrónicas y mantienen su dinero en depósitos del sistema financiero en busca de seguridad y rendimiento, o utilizan más el dinero plástico para el consumo. Datos de la Superintendencia de Bancos reflejan un incremento de la morosidad en los hogares y en el consumo.

A pesar de esta tendencia, la economía dominicana conserva una alta liquidez. Al 31 de agosto la oferta monetaria ampliada en moneda nacional, conocida como M2, alcanzaba los RD$2,454,827.0 millones, un monto superior a los RD$399,479.0 millones registrados en diciembre de 2025. En los primeros siete días de septiembre el M2 se situaba en RD$2,446,358.6 millones.

El M2 incluye el M1 (monedas y billetes en manos del público y los depósitos transferibles en pesos), además de otros depósitos, valores distintos de acciones emitidos por Otras Sociedades de Depósitos (OSD) y valores distintos de acciones emitidos por el Banco Central en moneda nacional.

El M3, que representa el dinero en sentido amplio al agrupar el M2, otros depósitos y los valores distintos de acciones emitidos en moneda extranjera, también muestra crecimiento. En diciembre de 2025 el monto era de RD$3,262,137.5 millones, el 31 de agosto se ubicaba en RD$3,396,976.8 millones y al 7 de septiembre estaba en RD$3,383,642 millones.

El Banco Central mantiene una política neutral para controlar la inflación de los precios básicos, en un entorno de incertidumbre global por el conflicto bélico en Irán. La tasa de política monetaria se conserva en 5.25% anual, mientras los precios de los alimentos fluctúan, lo que obliga a más hogares a endeudarse cuando sus ingresos regulares no alcanzan a cubrir el mes.

Las tasas de interés activas (préstamos) se sitúan en 8.45% y 14.08%, mientras que la tasa pasiva promedia 7.37%, según el Banco Central.

Datos de la Superintendencia de Bancos indican que el sistema financiero mantiene una morosidad simple controlada, por debajo del rango de ley de 2% a 3%, al ubicarse en 1.89% a mayo de 2026. Sin embargo, la morosidad estresada se coloca en 7.69%.

La morosidad estresada es un indicador financiero complementario que mide el nivel real de riesgo y deterioro de una cartera de créditos, principalmente en tarjetas de crédito, y abarca más que los atrasos tradicionales.

Las provisiones son elevadas y la solvencia de la banca supera el 18%. En la cartera vencida, cerca del 80% de los atrasos de los clientes de 1 a 30 días ronda los RD$240,300 millones.

Los créditos de consumo y de hogares superan el 9% y concentran las moras más altas, aunque esa situación se compensa con la solidez general del sector bancario.

Según datos oficiales, la morosidad se refleja en las presiones que enfrentan las familias con gastos rígidos y una disponibilidad limitada de ingresos frente a gastos elevados, a lo que se suman emergencias de salud y gastos adicionales.

La Superintendencia de Bancos, a través de su plataforma Simbad, registra a mayo un total de 14,746 clientes de nuevo ingreso como deudores del sistema financiero dominicano, un 0.6% menos en términos interanuales, y 12,060 deudores de reingreso, un 6.7% más en la comparación interanual. La mayoría de los deudores son mujeres (50.4%) y el 49.6% restante son hombres.