APUNTE.COM.DO.- Estados Unidos inaugura este lunes en Houston, Texas, una ronda de reuniones del G20 enfocada en la abundancia energética, en un escenario condicionado por el impacto de la guerra que el presidente Donald Trump mantiene contra Irán sobre los mercados globales de combustibles.

Los encuentros se prolongarán hasta el miércoles en ese estado estadounidense, uno de los principales polos petroleros del país, y contarán con delegaciones de las mayores economías del mundo, como China, India, Japón y Alemania, además de productores de crudo relevantes como Canadá y Arabia Saudita. Diplomáticos rusos señalaron el sábado que Moscú también enviará representantes.

La participación de Rusia reactiva las tensiones entre los aliados europeos de Ucrania, luego de que la asistencia del ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, a una reunión previa del G20 generara cuestionamientos. Los socios europeos de Kiev manifestaron su malestar por la decisión de Washington de invitar a Moscú, en contradicción con los esfuerzos por aislar a Rusia debido a su guerra contra el país vecino.

Las citas en Houston tienen lugar mientras los precios del petróleo y el gas suben por el conflicto en Medio Oriente y Europa enfrenta problemas para completar sus reservas de gas antes del invierno.

Una de las prioridades que Washington ha declarado para su presidencia del G20 es ampliar el acceso a una energía asequible, confiable y segura, si bien el suministro se vio fuertemente golpeado desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán en febrero.

En territorio estadounidense, el precio de los combustibles también muestra incrementos significativos. El diésel marcó un récord histórico y se sitúa en un promedio de 6,20 dólares por galón (3,78 litros), de acuerdo con la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), en tanto que la gasolina regular cuesta un 44% más que antes de la guerra.

El impacto económico del conflicto también incide en la política interna estadounidense. La guerra y sus secuelas provocaron inquietud en el Partido Republicano ante una posible derrota en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Trump acusó a Irán de alargar el conflicto para perjudicarlo electoralmente y sostuvo que la guerra podría finalizar después de los comicios de medio término. "El país está en auge, el país está en auge. Irán va a terminar justo después de las elecciones de medio término, tal vez antes, pero terminará justo después", expresó el mandatario estadounidense el sábado.

"El precio de la nafta va a caer en picada, tal como pasó justo antes de que yo llegara. Yo sabía lo que estaba haciendo, tenía que hacerlo. Irán no puede tener un arma nuclear, y no la va a tener", añadió.

El gobernante también culpó al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, por una escasez de diésel derivada de los ataques contra refinerías rusas. "Tiene que dejar de sacar de combate el combustible diésel en Rusia. Hablamos con el señor Zelensky al respecto... No ataquen el combustible diésel porque eso está perjudicando al mundo", declaró.

A las reuniones de Houston se prevé que asistan el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, una figura clave en las negociaciones energéticas de Washington con Venezuela, y el secretario del Interior, Doug Burgum.

(Con información de AFP)