APUNTE.COM.DO.- La líder del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, prometió este domingo que su formación buscará expulsar a los ciudadanos ucranianos y sirios que han llegado al país en los últimos años, en caso de que llegue al gobierno federal.
Weidel señaló que el objetivo abarca a cientos de miles de personas de ambas nacionalidades. En una entrevista difundida este domingo, argumentó que el sistema de prestaciones sociales no puede mantener el esquema actual de acogida para los refugiados procedentes de Ucrania.
"En Alemania hay más de un millón de ucranianos que reciben beneficios sociales. Es increíble. Nada de esto es ya sostenible económicamente", afirmó la líder de AfD. La cifra se refiere a la población ucraniana que huyó de la invasión rusa iniciada en febrero de 2022 y recibió protección en territorio alemán.
La dirigente reclamó el regreso de esa población y puso el foco en los jóvenes. "Estos ciudadanos ucranianos también tienen que regresar", declaró. Luego precisó que su propuesta incluye "especialmente a los jóvenes ucranianos en edad militar". No detalló qué procedimientos aplicaría una eventual administración de AfD a quienes tienen permiso de protección temporal, residencia u otra situación migratoria regular.
La propuesta sobre los refugiados forma parte de un cambio que Weidel plantea para la relación con Kiev. La copresidenta de AfD prometió terminar la ayuda financiera y política destinada a Ucrania en el marco de la guerra.
"Vamos a cesar los pagos a Ucrania y todo el apoyo a la guerra", manifestó. También anticipó que su formación exigirá una devolución de fondos. "Vamos a hacer reclamaciones sustanciales de devolución a Ucrania", dijo.
En el caso de los refugiados sirios, Weidel afirmó que la causa que impulsó su salida de Siria ya no se mantiene. "Como la razón de que huyeran ya no existe en su país de origen, tienen que regresar", sostuvo, al tiempo que agregó que "el asilo es un derecho temporal y cuando el motivo del asilo ya no existe, esta gente tiene que volver y no debe ser nacionalizada".
Weidel también propuso examinar los casos de sirios que ya recibieron la ciudadanía alemana. "Revisaremos a los sirios nacionalizados para saber si se cumplieron de verdad los criterios" para otorgarla. "Tenemos dudas considerables", afirmó.
Sus declaraciones incluyeron críticas al canciller Friedrich Merz, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Weidel auguró un reemplazo del actual jefe de Gobierno y cuestionó la capacidad de su partido para conservar respaldo electoral. "No veo ninguna alternativa realmente viable en la CDU porque tienen un problema de credibilidad", afirmó.
La líder de AfD también cuestionó la contribución alemana al presupuesto de la Unión Europea. Prometió reclamar aportes y reducir los recursos destinados a las instituciones comunitarias. "Sencillamente no vamos a seguir financiando toda la diversión de nuestros vecinos", sostuvo.
"Limpieza étnica"
Las nuevas manifestaciones de Weidel llegaron pocos días después de un enfrentamiento parlamentario con Merz, quien acusó a AfD de defender una política de expulsiones basada en el origen de las personas.
"Si lo que aquí se defiende, a saber, la 'remigración', llegara a hacerse realidad, no sería más que un sinónimo de limpieza étnica basada en el origen y el color de la piel", expresó Merz.
El cruce ocurrió tras las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, donde AfD obtuvo el 43,8% de los votos y la CDU quedó segunda con el 17,2%. La fuerza ultraderechista alcanzó 39 de los 83 escaños del Parlamento regional, a tres de la mayoría absoluta.
El programa de AfD prevé acelerar la salida de solicitantes de asilo rechazados, promover retornos voluntarios y establecer clases separadas para hijos de refugiados. Merz advirtió que un plan de expulsiones masivas afectaría sectores que dependen de trabajadores extranjeros.
"El sector artesanal en Alemania dejaría de funcionar, ninguna residencia de ancianos podría seguir funcionando, ningún hospital del país podría funcionar", declaró el canciller durante el debate.
Weidel rechazó esa caracterización y reclamó la expulsión de quienes recibieron decisiones negativas en sus solicitudes de asilo. "Hay más de un millón de refugiados cuya solicitud de asilo ha sido rechazada más de una vez. ¿Qué hacen todavía aquí? ¡Deberían ser expulsados!", afirmó.
El diputado de AfD Bernd Baumann defendió que la "remigración" planteada por el partido se limita a "la expulsión sistemática, conforme a la ley, de todos los extranjeros obligados a abandonar el país". Merz respondió que el 56% de los votantes de Sajonia-Anhalt no respaldó a la formación ultraderechista.