APUNTE.COM.DO.- Luis Martínez atiende una videollamada desde su hogar en Texas, recostado y sosteniendo el teléfono. Acaba de despertar de una siesta en una tarde de agosto, un descanso que solo puede tomarse un martes. Los fines de semana se pone su traje de mariachi para tocar en restaurantes y otros espacios y así continuar ganándose la vida junto a sus hijos, los hermanos Gámez Cuéllar.

Esa tranquilidad, como él la describe, llegó después de la tormenta vivida hace unos meses. En febrero, su esposa, sus tres hijos y él fueron arrestados por las autoridades migratorias de Estados Unidos y permanecieron detenidos casi dos semanas. Los padres y los dos hijos menores fueron llevados al Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dilley, mientras que el hijo mayor, de 18 años, fue trasladado a un centro de detención distinto en Raymondville.</p>
                                                                                                                                                                                                                                                                        <p>El mariachi es un pilar cultural para generaciones de familias en Texas. Pero las recientes detenciones de varios músicos por agentes migratorios han provocado temor dentro de la comunidad, aunque no hay indicios de que hayan sido detenidos por ser mariachis. Familias y colegas advierten que estas acciones no solo separan hogares, sino que también amenazan una tradición que conecta la herencia latina con el presente. José Álvarez trae el siguiente reporte.El representante de Estados Unidos Joaquín Castro publicó esta imagen de su reunión con la familia tras su liberación.still_22434318_1471237.977_still.jpgBanco telefónico en el Centro Residencial Familiar ICE del Sur de Texas, en Dilley, Texas, el 23 de agosto de 2019.mariachi bros.00_00_07_28.Still002.jpgUntitled design (4).jpg