APUNTE.COM.DO.- A medida que envejecemos, el cuerpo experimenta una pérdida progresiva de masa muscular. Aunque se suele prestar mucha atención a la fuerza de las piernas en general, el entrenador personal Jose Ruiz destaca la importancia de fortalecer los tobillos y las pantorrillas para mantener una marcha segura y estable con los años.
Por qué importa elevar los talones
Ponerse de puntillas activa los músculos de la pantorrilla y la musculatura que estabiliza el tobillo y el pie. Estos músculos son fundamentales para:
Generar impulso al caminar o subir escaleras.
Estabilizar el cuerpo y controlar el movimiento.
Prevenir una marcha insegura o ineficiente provocada por la falta de fuerza.
El "reto" de las 10 elevaciones
Más allá de aguantar el equilibrio por tiempo, la evaluación funcional se centra en la fuerza y resistencia del movimiento. Ruiz propone una prueba sencilla: realizar 10 elevaciones de talones consecutivas de forma lenta y controlada.
Completar esta prueba demuestra una buena capacidad de flexión plantar y estabilidad. No funciona como una barrera estricta entre estar "bien" o "mal", sino como una referencia práctica para evaluar la condición física inicial y progresar con el tiempo.
Cómo realizar el ejercicio correctamente
Para evitar lesiones y maximizar la efectividad del ejercicio, el control del movimiento en el ascenso y el descenso es clave.
Posición inicial: Ponerse de pie con los pies alineados a la anchura de las caderas, cerca de una superficie estable (pared o silla).
Elevación: Subir lentamente ambos talones todo lo posible sin desalinear los tobillos hacia afuera.
Pausa: Mantener la posición arriba durante 1 o 2 segundos.
Descenso: Bajar despacio hasta apoyar por completo el talón en el suelo.
Progresión recomendada
Principiante: Realizar el movimiento apoyando ambas manos.
Intermedio: Usar solo uno o dos dedos para guardar el equilibrio, o bien sin apoyo.
Avanzado: Elevar los talones sobre una sola pierna o agregar peso con mancuernas.
Frecuencia e integración
Se recomienda realizar de 2 a 3 series de 10 a 15 repeticiones, entre 2 y 3 veces por semana. Este trabajo debe complementarse con ejercicios globales como sentadillas o peso muerto para garantizar una rutina completa de fuerza funcional.