APUNTE.COM.DO.- John Reagan disfrutaba de los primeros meses de su jubilación cuando se quitó una garrapata de la piel a principios de mayo.
No le dio mayor importancia. Reagan, un farmacéutico jubilado de 66 años que vive en Concord, Nueva Hampshire, amaba estar al aire libre. A menudo salía a cazar, pescar o dar largas caminatas acompañado por los perros de su hijo y de su hija, a quienes llamaba cariñosamente sus “nietos caninos”.
Reagan era plenamente consciente de los riesgos de las picaduras de garrapata. La enfermedad de Lyme es una infección común en la zona donde vive. Dado que una garrapata infectada tarda unas 36 horas en transmitir la enfermedad de Lyme una vez que se adhiere a la piel, él se quitó el diminuto parásito casi inmediatamente después de llegar a casa y creyó que estaba a salvo.



