APUNTE.COM.DO.- Bahréin comunicó este sábado que no formará parte de la reunión que se propuso celebrar en Omán entre Irán y los Estados del Golfo para tratar la situación del estrecho de Ormuz, que Teherán ha bloqueado durante el conflicto en Medio Oriente.

El ministerio bahreiní, al referirse a los ataques contra infraestructuras en la región del Golfo, señaló que la seguridad y la estabilidad de la zona “no pueden preservarse mediante una política de apaciguamiento” y reclamó que el estrecho de Ormuz se mantenga abierto sin “discriminación, tasas ni permisos”.

Por otro lado, el príncipe heredero de Abu Dabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, se reunió con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en el marco de la cumbre de los BRICS que se celebra en Nueva Delhi. Se trató del primer encuentro presencial de alto nivel entre ambos países desde que se agravaron las tensiones y se produjeron los ataques iraníes contra territorio de Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Durante la reunión, los dirigentes abordaron “diversas cuestiones regionales e internacionales, así como la importancia de apoyar los esfuerzos para reducir las tensiones y fomentar la estabilidad en la región”, según indicó la Oficina de Medios de Abu Dabi en un comunicado.

El texto también recogió que conversaron sobre la importancia de “potenciar las oportunidades de paz y desarrollo para sus pueblos”, en un encuentro que tuvo lugar después de meses de máxima tensión entre Emiratos e Irán.

Los BRICS, cuya cumbre se celebra este fin de semana en Nueva Delhi, agrupan a Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia.

Desde que comenzó la guerra en febrero contra Irán, la relación entre Abu Dabi y Teherán entró en una fase de abierto deterioro, marcada por la confrontación militar, las acusaciones mutuas y un distanciamiento diplomático y económico progresivo.

Emiratos llegó incluso a suspender en agosto, hasta nuevo aviso, todas sus relaciones comerciales, intercambios mercantiles y transacciones financieras con Irán, después de que las autoridades emiratíes detectaran el lanzamiento de dos misiles balísticos iraníes hacia su territorio.

Emiratos fue uno de los países del golfo Pérsico más afectados por la represalia iraní, con ataques sostenidos con misiles balísticos, misiles de crucero y drones contra su territorio, y el más crítico en su postura frente a las acciones del país persa.

Abu Dabi sostuvo de forma reiterada que no era parte de la guerra y negó que su territorio se utilizara para lanzar ataques contra Irán, mientras fue endureciendo su tono hasta describir a Irán como un “enemigo importante” en el que no podía confiar.

Al mismo tiempo, exigió reparaciones, garantías de no repetición y el cumplimiento del alto el fuego, mientras Teherán insistía en que sus ataques apuntaban a objetivos estadounidenses en países vecinos y acusaba a Emiratos de estar alineado con Estados Unidos e Israel.

En otro orden, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que los precios del gasóleo se “desplomarán” si el Reino Unido abre el mar del Norte a la perforación de petróleo y gas.

Durante su visita informal de dos días a Irlanda, Trump respondió a la pregunta de un medio sobre el aumento del precio del gasóleo para la calefacción doméstica, que en el caso de la isla esmeralda ha registrado un incremento del 40% desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

“Si el Reino Unido abre el mar del Norte, vuestros precios se desplomarán. En cuanto abran el gran mar del Norte, y aún no lo han hecho, siendo uno de los yacimientos más valiosos del mundo, los precios van a bajar muchísimo”, declaró el mandatario estadounidense en Dublín tras reunirse con la presidenta irlandesa, Catherine Connolly.

Trump ha insistido en numerosas ocasiones al Reino Unido para que explote el petróleo del mar del Norte con el fin de aliviar la crisis energética derivada de la guerra en Irán y el bloqueo sostenido del estrecho de Ormuz.

En ese contexto, reveló que los rebeldes hutíes de Yemen —aliados de Irán que controlan un corredor marítimo clave entre Europa y Asia— contactaron a Washington para pedirle que no intervenga. “Los hutíes nos llamaron y no quieren luchar contra nosotros. No quieren que vayamos contra ellos”, afirmó.