APUNTE.COM.DO.- Las condiciones son extremas: las temperaturas superan con frecuencia los 43 grados Celsius durante el día y caen abruptamente por la noche. El agua es escasa y el polvo y la arena se filtran por todas partes. Pero al menos el trabajo se realiza en la superficie.
Este grupo de élite de operadores de drones ucranianos lleva años persiguiendo a rusos desde trincheras en Ucrania. Ahora continúan la misma labor, pero en el desierto del norte de Malí.
Cerca de 15 especialistas ucranianos han sido desplegados en el país gobernado por la junta militar en la región del Sahel africano para apoyar a las fuerzas rebeldes locales que combaten a las tropas rusas, como parte de la misión de Kyiv de debilitar a su enemigo dondequiera que opere.
Kyiv también ha extendido su presencia a otros escenarios de conflicto, aprovechando su experiencia en la guerra con drones para forjar nuevas alianzas antirrusas.
Una fuente de la Inteligencia de Defensa ucraniana declaró a CNN que el objetivo de los despliegues en el extranjero es presionar a Rusia y socavar la idea de que Moscú pueda ser un aliado fiable. "Estamos convirtiendo nuestra experiencia en el campo de los drones en una herramienta de política exterior", afirmó la fuente.








