APUNTE.COM.DO.- El Gobierno de Irak destituyó este sábado al comandante del Mando de Operaciones y al jefe de Policía de la provincia de Maysan, luego de confirmar que los ataques contra el oleoducto de Arabia Saudí se originaron en ese territorio fronterizo con Irán.

El primer ministro y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Ali al Zaidi, ordenó además una investigación sobre las circunstancias de los ataques y sobre las partes responsables, según informó el portavoz del comandante en jefe, Sabah al Numan.

La decisión se produjo después de que Arabia Saudí denunciara varios ataques con drones procedentes de territorio iraquí y adoptara medidas preventivas para resguardar sus instalaciones energéticas.

Al Zaidi dispuso la creación de una comisión de investigación sobre el Mando de Operaciones de Maysan. El portavoz confirmó la destitución del comandante de operaciones de la provincia, tras establecerse que los ataques contra Arabia Saudí se lanzaron desde un punto situado en Maysan.

También fue removido el jefe de Policía provincial. Los directores de los organismos de seguridad de Maysan fueron trasladados al Mando General, donde permanecerán bajo investigación mientras se define su nueva asignación.

Por otra parte, la Célula de Medios de Seguridad de Irak informó sobre una reorganización administrativa y de seguridad en varios pasos fronterizos, medida que derivó en su cierre temporal.

Las autoridades iraníes confirmaron este sábado el cierre de los pasos fronterizos de Shalamcheh y Chazabeh, ubicados en el suroeste de Irán. Valiolah Hayati, vicegobernador de la provincia de Juzestán para Asuntos de Seguridad, indicó que ambos cruces seguirán cerrados hasta nuevo aviso, de acuerdo con declaraciones difundidas por la agencia IRNA.

El funcionario precisó que, por el momento, no hay tránsito de mercancías ni de pasajeros por esas rutas y señaló que las autoridades competentes ofrecerán información adicional más adelante.

Las medidas de Irak se producen después de que Riad anunciara la noche del viernes el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste, situado entre las regiones de Riad y Medina. Esa infraestructura transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo al día y fue atacada con drones procedentes de Irak, según las autoridades saudíes.

El Ministerio de Exteriores de Arabia Saudí condenó los ataques y señaló que el reino decidió no responder de inmediato, tras la solicitud de Al Zaidi de dar tiempo al Gobierno iraquí para adoptar medidas que impidan nuevos ataques desde su territorio.

El Gobierno iraquí ordenó una investigación urgente para determinar las circunstancias de los ataques y establecer quiénes fueron sus responsables.

Las milicias proiraníes que operan en Irak ya habían perpetrado ataques contra Arabia Saudí, principalmente mediante drones, misiles y proyectiles dirigidos contra Riad, la región oriental y diversas instalaciones energéticas.

Estos incidentes han incrementado la tensión regional y se producen en un contexto de creciente presión sobre Irán y de nuevas sanciones estadounidenses contra Teherán.