APUNTE.COM.DO.- El senador Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor de cara a las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, está siendo investigado por la Policía Federal por corrupción, según una causa que, a juicio del propio legislador, fue divulgada intencionalmente durante la campaña para dañar sus aspiraciones. El caso fue iniciado en julio pasado, pero trascendió este viernes, en momentos en que el senador encabezaba un acto político en la ciudad amazónica de Manaos.

“Estoy tranquilo porque ya he explicado que no cometí ningún delito, pero queda claro que quieren intervenir en las elecciones”, declaró Bolsonaro a la prensa al ser consultado sobre la difusión del expediente. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro también se preguntó: “Si la decisión era de julio, ¿por qué solo la divulgan ahora cuando aparezco liderando todas las encuestas?”.

El senador es investigado por presuntos delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas, relacionados con irregularidades en donaciones para financiar Dark Horse, una película aún no estrenada sobre la vida de Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado.

El expediente se sustenta en mensajes encontrados en el teléfono del banquero Daniel Vorcaro, controlador del Banco Master y encarcelado por ser el responsable del mayor fraude financiero en la historia de Brasil. Según esos mensajes, Flávio solicitó donaciones para la producción y presionó para acelerar los pagos con el fin de saldar deudas con los productores del filme.

De acuerdo con esa comunicación, Vorcaro habría entregado al menos 61 millones de reales (12 millones de dólares) para financiar la película. No obstante, los fondos fueron depositados en cuentas de Estados Unidos pertenecientes a personas cercanas a la familia Bolsonaro, lo que llevó a investigar el destino final de esas transferencias.

En declaraciones recogidas por Bloomberg, el senador insistió en que buscaba plena transparencia: “Quiero total transparencia, porque solo confirmará lo que siempre he dicho: que no hay absolutamente nada malo respecto a la película”. Bolsonaro sostuvo que se trató de una donación privada para un proyecto privado, sin ninguna contrapartida ofrecida al dueño del Master.

El senador pidió que la Corte Suprema autorice el levantamiento del sigilo de todo el sumario vinculado al Banco Master, para que los electores puedan distinguir, según sus palabras, a quienes actuaron correctamente de quienes cometieron corrupción. Argumentó que esa medida podría exponer reuniones “secretas” que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva habría mantenido con intermediarios de Vorcaro, como el banquero Augusto Lima.

Bolsonaro fue más allá y afirmó que la difusión de las investigaciones podría comprometer también al exministro de Hacienda Fernando Haddad, al actual presidente del Banco Central, al director de la Policía Federal y al jefe de la Fiscalía. El escándalo del Banco Master ha erosionado la confianza en las élites políticas, financieras y empresariales de Brasil desde el colapso de la entidad el año pasado, y los vínculos de Bolsonaro con Vorcaro ya habían golpeado su candidatura en mayo.

El caso llega en un momento de fuerte tensión electoral: las encuestas muestran a Bolsonaro en un empate técnico con Lula en una eventual segunda vuelta, un repunte impulsado en parte por revelaciones que devolvieron a la Corte Suprema y al juez Alexandre de Moraes al centro de la escena política. La disputa judicial se transformó así en un elemento clave de la campaña, con el candidato opositor buscando capitalizarla en su favor.

La revelación del sumario contra Bolsonaro se dio en un contexto de tensión inédita dentro de la Corte Suprema. La semana pasada, el juez André Mendonça desclasificó mensajes privados presuntamente enviados por Vorcaro a Moraes, lo que desató una disputa interna entre magistrados que llevó al tribunal a su crisis institucional más profunda desde el regreso de la democracia en Brasil, hace cuatro décadas.

El jueves, el presidente de la Corte, Edson Fachin, ordenó a Mendonça levantar el sigilo del resto del caso Master, aunque mantuvo bajo reserva algunas investigaciones en curso, entre ellas la que involucra a Bolsonaro. El senador reclamó que se desclasifique también esa causa, además de otro expediente ajeno al alcance de las órdenes de Fachin: la investigación por corrupción contra uno de los hijos de Lula, que ha pesado sobre la popularidad del mandatario en las últimas semanas.

“Quiero que el juez Mendonça retire el sigilo de todo”, declaró Bolsonaro, según Bloomberg. “Debería mostrarle todo a la gente.”

El senador había capitalizado antes esa disputa judicial: en un mitin en San Pablo el lunes, pidió el juicio político de Moraes, quien ofició como principal antagonista de la derecha brasileña durante la presidencia de Jair Bolsonaro y luego presidió el juicio que derivó en la condena del expresidente por el intento de golpe tras las elecciones de 2022.

Lula, considerado un aliado de Moraes pese a no haberlo designado en el cargo, también reclamó transparencia. En una entrevista televisiva el jueves por la noche, sostuvo que la Corte debería levantar el sigilo del caso Master y de otras causas que puedan afectar la elección, y pidió terminar con las “filtraciones selectivas”. El mandatario agregó que no protegerá a su hijo de la investigación judicial.