APUNTE.COM.DO.- El más poderoso obstáculo al desarrollo dominicano
Por Milton Olivo
Cuando el ingeniero Adrián recibió el encargo de identificar el principal obstáculo para el desarrollo de su país, pensó que sería un trabajo sencillo. Había estudiado economía, planificación y administración pública. Confiaba en que encontraría la respuesta revisando presupuestos, estadísticas y proyectos inconclusos.
Durante meses recorrió la República Dominicana. Visitó comunidades agrícolas con tierras fértiles, pueblos costeros con playas hermosas, barrios llenos de jóvenes y municipios rodeados de recursos naturales. En todas partes encontró posibilidades extraordinarias, pero también obras abandonadas, organizaciones debilitadas y personas convencidas de que nada podía cambiar.
En una comunidad del sur conoció a don Mateo, un agricultor de manos endurecidas por el trabajo y mirada serena. El anciano estaba sentado debajo de un árbol, frente a un canal de riego cubierto de maleza.
—¿Por qué está abandonado ese canal? —preguntó Adrián.
—Porque nadie quiere limpiarlo —respondió don Mateo—. Todos dicen que no vale la pena. Unos esperan que lo haga el Gobierno; otros piensan marcharse del pueblo. Mientras discutimos quién debe comenzar, la tierra permanece seca.
Adrián anotó en su libreta: falta de inversión pública.
Días después llegó a un barrio de Santo Domingo. Allí encontró un centro comunitario cerrado y una cancha deteriorada. Conversó con varias madres que se quejaban de la delincuencia y de la falta de oportunidades para sus hijos.
—¿Por qué no se organizan para recuperar estos espacios? —pr