APUNTE.COM.DO.- La conectividad aérea directa entre República Dominicana y Estados Unidos ha sufrido una notable reorganización en el último año. Lejos de una caída generalizada, se observa un traslado de operaciones entre aerolíneas, aeropuertos y ciudades estadounidenses, con efectos especialmente visibles en Nueva York, Nueva Jersey y Florida.

Uno de los cambios más significativos fue la salida de Spirit Airlines del mercado dominicano. La aerolínea de bajo costo dejó de operar sus rutas hacia el país, eliminando una oferta importante de vuelos económicos hacia Estados Unidos. Spirit operaba desde Santo Domingo, Santiago y Punta Cana hacia Fort Lauderdale, en Florida, además de la conexión entre Punta Cana y Filadelfia. Su retiro redujo las opciones para los pasajeros, especialmente en el mercado de Florida.

Junto con la salida de Spirit, JetBlue realizó ajustes en su red y suspendió varias conexiones desde el aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, hacia República Dominicana. La aerolínea eliminó sus vuelos entre Newark y Santo Domingo, así como entre Newark y Punta Cana, como parte de una reestructuración de su red.

No obstante, la desaparición de esas operaciones no implicó el fin de las conexiones con Newark. FlightConnections registra actualmente 55 rutas directas entre cinco aeropuertos dominicanos y 31 destinos estadounidenses, operadas por 10 aerolíneas.

Mientras JetBlue reducía su presencia en Newark, Arajet incrementó su protagonismo en ese aeropuerto, uno de los principales puntos de entrada para la comunidad dominicana en el área de Nueva York y Nueva Jersey. La ruta entre Santo Domingo y Newark es operada actualmente por Arajet y United Airlines. Para septiembre de 2026 se registran alrededor de 31 vuelos semanales entre ambos aeropuertos, de acuerdo con la base de datos de distintos portales dedicados a la industria de la aviación, como FlightAware y FlightConnections.

Arajet también ha ampliado su red hacia Estados Unidos y actualmente conecta República Dominicana con ciudades como Nueva York, Miami, Boston y Chicago. Según datos de Direct Flight, los vuelos semanales Santo Domingo–Newark se distribuyen así: United, 21; Arajet, 10, para un total de 31 semanales desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas (SDQ) hacia Newark (EWR).

Nueva York sigue siendo uno de los principales mercados para los vuelos entre República Dominicana y Estados Unidos, a pesar de los cambios en Newark. La reducción de operaciones de JetBlue en ese aeropuerto ha sido compensada parcialmente por United y Arajet, mientras que el aeropuerto John F. Kennedy (JFK) mantiene una amplia oferta de vuelos desde República Dominicana. JetBlue y Delta continúan operando vuelos entre Santo Domingo y JFK.

El resultado es un mercado en el que la conectividad con Nueva York se mantiene, aunque con una distribución diferente entre aerolíneas y aeropuertos.

Florida experimenta otro de los cambios más notables. Antes de abandonar el mercado dominicano, Spirit tenía una presencia significativa en las conexiones con Fort Lauderdale, con vuelos desde Santo Domingo, Santiago y Punta Cana. Su salida dejó un vacío en un mercado tradicionalmente importante para los viajeros dominicanos, tanto por el tamaño de la comunidad residente en Florida como por la cantidad de pasajeros que usan ese estado como puerta de entrada a Estados Unidos.

JetBlue ha reforzado parte de su operación hacia Fort Lauderdale desde República Dominicana, trasladando capacidad desde otros mercados. De esta forma, algunos de los aviones que dejaron de operar en rutas hacia Nueva Jersey fueron destinados a conexiones con Florida.

Chicago y otros destinos ganan protagonismo. Arajet comenzó a operar desde Punta Cana hacia Chicago, ampliando las alternativas de vuelos directos entre República Dominicana y el centro de Estados Unidos. La expansión de Arajet también ha incrementado la competencia en mercados tradicionalmente dominados por las grandes aerolíneas estadounidenses.

Las aerolíneas están ajustando sus operaciones de acuerdo con la demanda y los costos de cada aeropuerto. JetBlue redujo su presencia en Newark, pero aumentó su apuesta por Fort Lauderdale. Spirit desapareció del mercado dominicano, mientras que Arajet ha continuado ampliando su red hacia Estados Unidos. United mantiene una fuerte presencia en Newark y otros mercados, y Delta y American continúan operando algunas de las rutas de mayor demanda desde República Dominicana.

El mercado, por tanto, no muestra una pérdida de vuelos, sino un cambio en la distribución de la capacidad aérea. Para los viajeros dominicanos, esto significa que algunas rutas que hace un año tenían ciertas opciones de aerolínea ya no las tienen, mientras que otras cuentan con nuevos operadores. La salida de Spirit representa una reducción importante de la oferta de bajo costo, especialmente hacia Florida; la salida de JetBlue de Newark reduce las alternativas en Nueva Jersey, pero Arajet y United mantienen la conexión; y la expansión de nuevas aerolíneas abre opciones en ciudades como Chicago.

El resultado final para los pasajeros dependerá del destino: en Nueva York y Nueva Jersey, la oferta se ha redistribuido entre distintos operadores; en Florida, la salida de Spirit ha tenido un impacto mayor; y en otros mercados, la expansión de Arajet y otras aerolíneas ha abierto nuevas posibilidades de conexión directa.