APUNTE.COM.DO.- En una votación celebrada este miércoles en Viena, el Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) decidió remitir el caso de Irán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por considerar que la república islámica incumple sus obligaciones nucleares, con el objetivo de intensificar la presión internacional sobre Teherán.

La resolución, impulsada por Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido, recibió 23 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones, de acuerdo con fuentes diplomáticas consultadas por la agencia AFP.

El documento manifiesta una 'profunda preocupación' por el incumplimiento persistente de Irán de sus compromisos y le insta a corregir 'urgentemente' las faltas relacionadas con su Acuerdo de Salvaguardias con el organismo. Rusia, China y Níger rechazaron la adopción de la medida.

La falta de acceso de los inspectores a instalaciones nucleares iraníes se ha agravado desde que Israel, con apoyo de Estados Unidos, lanzara ataques contra sitios nucleares en junio de 2025. Algunas de esas instalaciones fueron también afectadas durante el conflicto que comenzó el 28 de febrero. El OIEA ha reclamado en reiteradas ocasiones la posibilidad de inspeccionar dichos sitios, luego de que Irán restringiera el acceso en el verano boreal de 2025, argumentando razones de seguridad.

La resolución señala que el director general del OIEA, Rafael Grossi, necesita ese acceso para poder 'proporcionar las garantías necesarias respecto de la corrección y exhaustividad de las declaraciones de Irán'.

Grossi ha insistido en que la inspección es indispensable incluso después de los bombardeos, porque es la única vía para que el organismo verifique el cumplimiento de las obligaciones de salvaguardias y determine si todo el material nuclear del país se destina a fines pacíficos.

Desde los ataques, el OIEA no ha podido determinar el paradero de unos 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido al 60%, un nivel cercano al necesario para uso militar. Esta incertidumbre, que persiste tanto desde los bombardeos de junio de 2025 como desde los de fines de febrero pasado, es uno de los principales puntos de fricción entre Teherán y el organismo.

Se trata del primer caso en dos décadas en que se remite a Irán al Consejo de Seguridad por incumplimientos relacionados con su programa nuclear, según una fuente cercana al OIEA; la última resolución de este tipo fue en 2006.

La decisión supone una nueva escalada diplomática en el esfuerzo de las potencias occidentales por forzar a Irán a permitir un mayor acceso a los inspectores y a informar sobre el paradero de su uranio enriquecido.

Sin embargo, analistas cuestionan el resultado concreto de la medida. Ali Vaez, del centro de estudios International Crisis Group (ICG), afirmó que se trata de 'un ejercicio inútil', dado que 'probablemente Rusia y China se encargarán de que la presión occidental se dé de bruces con un muro en el Consejo de Seguridad', donde ambos países, aliados de Irán, tienen poder de veto.