APUNTE.COM.DO.- A menos de dos meses de las elecciones de mitad de mandato, crece entre los demócratas la preocupación por la posibilidad de que el presidente Donald Trump despliegue agentes federales de inmigración o militares en los centros de votación.
El temor surge después de que el gobierno enviara agentes federales a Portland, Oregón, y otras ciudades para sofocar las protestas, lo que generó críticas por el uso de fuerzas federales en operaciones locales.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional han dicho que planean aumentar la presencia federal en algunas ciudades, pero han negado que vayan a intervenir en las elecciones.
Sin embargo, el presidente Trump ha sugerido en varias ocasiones que podría enviar agentes a los colegios electorales para evitar un supuesto fraude, aunque no ha presentado pruebas de ello.
Los expertos legales señalan que las leyes federales restringen la presencia militar en los centros de votación, pero existe margen para el despliegue de agentes civiles si se considera necesario para hacer cumplir las leyes electorales.
Los demócratas han pedido al Departamento de Justicia que aclare sus planes y han advertido que cualquier presencia federal no solicitada podría intimidar a los votantes y alterar el proceso electoral.
Por ahora, el gobierno no ha emitido una orden formal, pero la incertidumbre persiste a medida que se acercan los comicios del 3 de noviembre.




