APUNTE.COM.DO.- El ministro de Finanzas del Reino Unido, John Healey, detallará este lunes las principales directrices de su estrategia económica, previo al primer presupuesto del gobierno de Andy Burnham, programado para el 28 de octubre. La iniciativa se orienta a reducir el costo de vida y a dinamizar la economía en regiones distintas a la capital.
Healey pronunciará su primer gran discurso al frente del Tesoro en un contexto de dificultades económicas: el encarecimiento del costo de vida, el desempleo juvenil y el alza de los precios energéticos, agravado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. A pesar del escenario, el funcionario proyecta un balance cautelosamente optimista sobre las posibilidades de repunte del Reino Unido.
Según el comunicado oficial, Healey abogará por construir “una nueva historia sobre Gran Bretaña. Una historia optimista. Una historia de resiliencia”, en el marco de una agenda que busca consolidar la actividad económica y respaldar al sector empresarial.
Entre las acciones previstas destaca la simplificación de trámites burocráticos y la constitución de un fondo de 150 millones de libras esterlinas, equivalentes a unos 200 millones de dólares, que se destinará a fomentar la innovación en el norte de Inglaterra.
La medida responde a la meta de Burnham de descentralizar el poder económico y político hacia las zonas fuera de Londres, impulsando un crecimiento más equilibrado a nivel territorial y priorizando el apoyo a las empresas del norte del país.
En su alocución, Healey ratificará la intención de “ver creación de riqueza” y que las compañías alcancen beneficios, además de defender el postulado de lograr “crecimiento en cada código postal”.
El Tesoro también indicó que Healey subrayará la necesidad de que la expansión económica se acompañe de una gestión rigurosa del gasto público. “El ministro de Finanzas también dejará claro que un buen crecimiento es inseparable de la disciplina fiscal en cualquier momento, pero especialmente en un momento de incertidumbre global”, señaló el escrito.
El presupuesto del próximo 28 de octubre será la plataforma principal para definir las nuevas políticas económicas. Healey ya adelantó al diario Financial Times que aprovechará esa instancia para establecer un “colchón contra la incertidumbre”.
El ministro mantiene su apego a las reglas fiscales trazadas por su predecesora, Rachel Reeves, que estipulan cubrir los gastos corrientes del Estado con los ingresos públicos. No obstante, todavía no ha anunciado si el nuevo presupuesto incorporará incrementos impositivos o ayudas adicionales para los hogares, considerando el deterioro de las finanzas y la alta deuda del Reino Unido.
Desde que asumió el poder en julio, Burnham ha aplicado diversas medidas para aligerar la carga de los ciudadanos, entre ellas tarifas de autobús reducidas y una baja impositiva en las facturas eléctricas.
Asimismo, el primer ministro recortó un tributo que gravaba a los pubs y a otros negocios del sector hostelero, buscando aliviar su operación.
En paralelo, los rendimientos de los bonos soberanos británicos han escalado a máximos de varias décadas, y el nivel de endeudamiento público restringe el margen de acción para comprometer nuevos desembolsos.
Las limitaciones presupuestarias generan interrogantes sobre la viabilidad de algunas de las principales promesas de Burnham, como una mayor intervención estatal en los servicios esenciales, erradicar el sinhogarismo y subsanar el déficit en la financiación de la defensa.
El tema militar resulta particularmente delicado para Healey: antes de asumir su cargo actual, renunció como ministro de Defensa bajo el gobierno de Keir Starmer y expresó críticas a la asignación de fondos militares desde el Tesoro. En la actualidad, enfrenta presiones para confirmar el compromiso de elevar el gasto defensivo al 3% del producto interno bruto para 2030.
La información proviene de AFP.