APUNTE.COM.DO.- Caracas.- La ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Paula Henao, declaró este domingo que el país es "muy" respetuoso de los acuerdos petroleros suscritos con China y Rusia, en medio de la controversia generada por el convenio firmado con Estados Unidos para explotar una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas, las mayores del mundo.

"Nosotros tenemos acuerdos con China y Rusia y son empresas mixtas con autorización de ejercicio de actividades primarias vigentes. Nosotros somos muy respetuosos de esos acuerdos", afirmó Henao en una entrevista con el canal privado Venevisión.

Consultada sobre si China y Rusia quedaban excluidos del negocio petrolero venezolano tras el acuerdo con Washington, Henao aseguró que las empresas mixtas donde esos países tienen participación "continuarán ejecutando sus actividades".

La Casa Blanca señaló recientemente que la mayoría de los yacimientos contemplados en el acuerdo bilateral "estaban previamente controlados u operados por empresas rusas y chinas, o por compinches corruptos de (Nicolás) Maduro y (Hugo) Chávez", y agregó que "estos actores extranjeros malintencionados saquearon los recursos de Venezuela en beneficio de adversarios estadounidenses como Cuba, Rusia y China, y no invirtieron en la infraestructura ni en el desarrollo" del país.

El martes pasado, China exigió que se salvaguarden sus intereses en Venezuela, luego de que algunos medios informaran que el nuevo acuerdo petrolero podría afectar a campos donde operan compañías chinas como las estatales Sinopec y CNPC. "Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser salvaguardados", afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, quien recalcó que la cooperación bilateral "está protegida por el derecho internacional y las leyes de ambos países".

China mantiene significativos intereses en el sector petrolero venezolano desde hace años, con la participación de compañías estatales como CNPC y Sinopec en proyectos de exploración y producción, en el marco de la estrecha relación económica entre Pekín y Caracas durante los gobiernos chavistas.