APUNTE.COM.DO.- Dormir bien es fundamental para la recuperación física y mental, pero la calidad del descanso también está relacionada con los hábitos que mantenemos durante el día. El neurofisiólogo Javier Albares destaca la importancia de respetar los horarios de sueño y considera que “empezar el día con calma es uno de los mejores reseteadores” para el sistema nervioso.

El especialista insiste en la necesidad de dormir las horas suficientes y señala que mantener de manera habitual un descanso inferior a siete horas puede afectar el bienestar, la concentración y el rendimiento cotidiano.

Para Albares, el problema no está únicamente en la cantidad de horas que una persona permanece en la cama, sino también en la regularidad de sus horarios. Mantener una rutina estable de descanso puede favorecer una mejor recuperación y ayudar al organismo a adaptarse a sus ritmos naturales.

Evitar las noches demasiado tardías

El neurofisiólogo también llama la atención sobre los horarios nocturnos excesivamente tardíos. Cenar muy cerca de la hora de acostarse puede dificultar el descanso en algunas personas, por lo que recomienda procurar que exista suficiente tiempo entre la última comida y el momento de dormir.

La siesta también puede ser útil como complemento del descanso, siempre que sea adecuada para cada persona y no termine interfiriendo con el sueño nocturno.

Albares utiliza además el caso de los deportistas para destacar la importancia de dormir adecuadamente. Según una referencia mencionada por el especialista, mejorar el descanso puede relacionarse con una menor incidencia de lesiones; no obstante, este tipo de cifras depende de las características de cada estudio y no significa que dormir más, por sí solo, garantice evitar lesiones.

El descanso también necesita tranquilidad

Más allá de las horas de sueño, el especialista plantea que la recuperación requiere hábitos que reduzcan la sobrecarga y permitan comenzar la jornada de manera menos acelerada.

Evitar la privación habitual de sueño, mantener horarios razonablemente constantes y reservar momentos de tranquilidad pueden contribuir a un mejor bienestar físico y mental.

La idea central de su reflexión es sencilla: descansar bien no consiste únicamente en dormir, sino también en construir una rutina que permita al organismo recuperarse adecuadamente.