APUNTE.COM.DO.- Guyana recibió a seis migrantes deportados por Estados Unidos como parte de un acuerdo temporal con la administración de Donald Trump para aceptar expulsados de terceros países. La confirmación la dio el secretario de Relaciones Exteriores de Guyana, Robert Persaud, quien señaló que el entendimiento se alcanzó tras varios meses de conversaciones con funcionarios estadounidenses.
El convenio tendrá una duración de un año y no contempla el asentamiento definitivo de las personas trasladadas. El gobierno del presidente Irfaan Ali presentó el programa como parte de su política de cooperación internacional y de su compromiso con los derechos humanos.
En esa línea, aclaró que aceptará solo un número limitado de migrantes y que todos deberán haber dado su consentimiento para ser enviados a territorio guyanés. Además, la administración estableció que el esquema se aplicará únicamente a personas que no registren antecedentes penales, como parte de los criterios fijados por Georgetown para recibir a deportados que no son ciudadanos guyaneses.
Las personas trasladadas bajo este mecanismo permanecerán en Guyana mientras se define su situación migratoria. Una vez resuelto cada expediente, podrán regresar a sus países de origen o ser reubicadas en un tercer destino elegido por ellas.
El programa, denominado Retorno Voluntario Asistido, tendrá carácter transitorio, según las autoridades, que remarcaron que el acuerdo no constituye una vía de reasentamiento permanente. La ejecución del dispositivo quedará en manos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y el Estado guyanés no asumirá gastos de alojamiento ni de asistencia para las personas recibidas.
Con este paso, Guyana se incorporó a la lista de más de 30 países que firmaron acuerdos con la administración Trump para aceptar deportados desde Estados Unidos pese a no ser nacionales propios.
Dentro de la región, otros miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom) también aceptaron grupos reducidos de expulsados, entre ellos San Cristóbal y Nieves, Belice y Santa Lucía, que esperaba recibir su primer contingente esta semana.
En la misma línea, Suazilandia, un país del sur de África, informó a fines de agosto que recibió a otros dos deportados enviados por Estados Unidos en virtud de un acuerdo bilateral. Las autoridades no precisaron sus nacionalidades, aunque señalaron que eran latinoamericanos. El acuerdo por 5,1 millones de dólares entre Washington y Suazilandia recibió cuestionamientos de abogados y organizaciones de derechos humanos, que denunciaron que algunos deportados quedaron detenidos en ese país pese a haber cumplido sus condenas en Estados Unidos.
La decisión coloca a Guyana dentro de una estructura regional más amplia de cooperación migratoria con Washington, en momentos en que la Casa Blanca intensificó las expulsiones hacia terceros países.