APUNTE.COM.DO.- Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados especiales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partirán este fin de semana hacia Moscú y Kiev con la misión de relanzar las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, según confirmó el propio mandatario estadounidense.

La iniciativa coincide con una propuesta de alto el fuego temporal lanzada por el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, horas después de que un dron ruso atacara la sede de los servicios de seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev.

De acuerdo con lo informado, Witkoff sostendrá un encuentro el sábado en Moscú con el presidente ruso, Vladímir Putin. Posteriormente, junto a Kushner, se trasladará a la capital ucraniana, donde ambos negociadores se reunirán por primera vez con Zelensky. Una fuente ucraniana de alto rango, que pidió mantener el anonimato, indicó a la agencia AFP que dicho encuentro tendrá lugar el domingo.

Trump declaró ante la prensa que sus emisarios llevan una hoja de ruta concreta para el conflicto. “Llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra. Porque yo puse fin a ocho guerras”, afirmó, y agregó que no ha recibido el Premio Nobel de la Paz pese a sus esfuerzos en la resolución de conflictos internacionales.

Asimismo, el mandatario estadounidense admitió que esperaba que la guerra en Ucrania fuera más fácil de resolver que otros enfrentamientos, pero atribuyó las dificultades a la relación entre los dos líderes, afirmando que Putin y Zelensky “se odian profundamente”.

El viaje se viene gestionando desde hace varias semanas, según fuentes estadounidenses citadas por The New York Times. El rotativo detalló que Washington busca que Ucrania y Rusia cesen temporalmente los ataques mientras los emisarios se encuentren en la región. No obstante, no está claro si Witkoff y Kushner presentarán una propuesta de paz novedosa o se enfocarán en cerrar los puntos pendientes de la anterior, entre ellos el control del Donbás, territorio ucraniano parcialmente ocupado por las fuerzas rusas.

Witkoff y Kushner, yerno de Trump, ya habían viajado a Moscú en ocasiones anteriores, pero hasta ahora no habían visitado Kiev, a pesar de las invitaciones oficiales del Gobierno ucraniano.

Zelensky anunció que propuso a Rusia un alto el fuego que se extienda durante toda la visita de los enviados estadounidenses a la zona. La iniciativa contempla que Ucrania y Rusia suspendan sus ataques aéreos mientras Witkoff y Kushner recorren Moscú y Kiev, con el objetivo de facilitar las conversaciones y evitar que un nuevo bombardeo interrumpa el proceso.

El líder ucraniano planteó la condición de manera explícita: “No habrá ataques aéreos por nuestra parte, y Rusia debe, de manera recíproca, garantizar un alto el fuego, sin sus ataques aéreos, durante el tiempo necesario para llevar a cabo estas negociaciones”. Moscú, al cierre de esta edición, no había confirmado oficialmente la visita de los emisarios estadounidenses.

Desde que Trump volvió a la Casa Blanca a comienzos de 2025, se han impulsado varias rondas de negociación sin avances concretos. A finales de julio, Zelensky mantuvo una conversación telefónica con los emisarios del republicano para, según se informó, “reactivar la diplomacia”.

El contacto entre Washington y Moscú tuvo un antecedente reciente: la semana pasada, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Moscú en una visita inusual que generó especulaciones. El Kremlin señaló que Ratcliffe se reunió con los servicios de inteligencia rusos, mientras que Trump calificó el desplazamiento de “semirutina”.

El anuncio de la propuesta de alto el fuego se produjo horas después de un ataque con dron ruso contra la sede de los servicios de seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev. Zelensky precisó el objetivo del ataque: “El dron apuntaba directamente a la oficina del jefe del servicio de seguridad”, Oleksander Poklad, y dijo haber exigido “una respuesta apropiada y tangible”.

Poklad no se encontraba en su oficina, ubicada en el centro de la capital, en el momento del ataque, según indicó a AFP una fuente cercana al caso. Periodistas de la agencia observaron columnas de humo sobre el centro de la ciudad y constataron el cierre de varias carreteras cercanas al lugar.

La administración militar informó de 12 personas heridas, sin precisar si fueron alcanzadas dentro del edificio atacado. El propio SBU señaló que la sede deberá ser restaurada.

El organismo de seguridad había sido objeto esta semana de una reprimenda de Zelensky a raíz de un tiroteo en Kiev en el que se vieron implicados agentes del SBU y de la inteligencia militar (GUR), un incidente cuyas circunstancias no están del todo esclarecidas y que dejó en evidencia la rivalidad entre ambos servicios.

El viaje de Witkoff y Kushner ocurre un año después de que, en agosto de 2025, Trump recibiera a Putin en Alaska en un intento por poner fin a la guerra, una de sus promesas de campaña. Aquel encuentro concluyó sin acuerdo alguno.

Durante este último año, Ucrania ha atacado refinerías y centrales energéticas rusas, pero enfrenta una escasez de municiones que ha limitado su capacidad de respuesta.