APUNTE.COM.DO.- Un abuelo dominicano expresó entre lágrimas su impotencia por la deportación de su primera nieta, nacida el 24 de agosto en el Hospital Dr. Marcelino Vélez Santana, en Herrera. La bebé es hija de su único hijo, de 25 años, y de una adolescente haitiana de 16 años, en situación migratoria irregular. El hombre relató su lucha para que su hijo fuera reconocido como padre en el certificado de nacimiento, sin éxito, y cómo las autoridades migratorias deportaron a la menor y a la bebé hacia Haití.
El abuelo explicó que su hijo mantenía una relación con la adolescente, quien había vivido en República Dominicana desde los tres meses de edad, al cuidado de su madre, que posee un permiso de trabajo. Durante el parto, estuvieron presentes el padre de la bebé y la madre de la adolescente. En el hospital, se negaron a incluir el nombre del padre en el documento de 'nacido vivo', a pesar de las solicitudes del abuelo. El director del centro, doctor Freddy Lachapelle Carreras, le indicó que no podía ayudarlo.
Las autoridades de la Dirección General de Migración informaron a la familia que llevarían a la menor y a su hija al Vacacional de Haina mientras investigaban el caso. El abuelo también acudió a la Junta Central Electoral (JCE), donde en un primer momento no lo escucharon y luego le aseguraron que incluirían el nombre del padre, pero nadie le dio una respuesta definitiva.
Por ser menores, la adolescente y su bebé fueron trasladadas a un centro del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani). Durante las diligencias, las autoridades llamaron a la madre de la adolescente para que recogiera a su hija, pero al llegar, le incautaron sus documentos por supuestamente estar vencidos, aunque uno certificaba que su trámite estaba en curso.
El abuelo señaló que su intención no era impedir la deportación de la joven, sino que su nieta, por ser dominicana, permaneciera en el país. A las 3:00 de la madrugada, las tres fueron llevadas a Haití. Tras lograr comunicarse, la madre de la adolescente informó que se encontraban en una calle de una zona controlada por bandas haitianas.
El hombre reflexionó sobre la aplicación de las leyes, indicando que deben cumplirse pero con respeto a los derechos adquiridos. El abogado Félix Portes se ofreció a representar a la familia de forma gratuita y a presentar un recurso de amparo contra el hospital, el Conani y la Dirección General de Migración.