APUNTE.COM.DO.- MIAMI. Varios congresistas demócratas enviaron este miércoles una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que manifiestan su rechazo a la medida que permite la entrada de hasta 300,000 toneladas métricas de carne de res picada sin aranceles durante un período de 90 días.
La misiva, firmada por los congresistas Darren Soto, Debbie Wasserman Schultz, Frederica Wilson, Kathy Castor y Josh Gottheimer, señala que, aunque comparten el objetivo de reducir los precios de la carne para los consumidores, consideran que esta política causaría un daño significativo a la industria nacional de carne de vacuno.
Trump firmó la semana pasada una orden ejecutiva para contener el precio de la carne, la cual permite el ingreso de 300,000 toneladas de carne de res libre de aranceles a partir del 1 de septiembre, por un lapso de 90 días.
Las importaciones se venderían un 25 % por debajo del precio del mercado, que actualmente se sitúa en aproximadamente 6,89 dólares por libra, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales.
Sin embargo, el presidente no precisó los términos del acuerdo, los países que forman parte del tratado ni los que se beneficiarán de la reducción arancelaria. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Agricultura han compartido detalles adicionales.
Los legisladores, en su mayoría de Florida, lamentaron que la decisión presidencial no resolverá los problemas a largo plazo, recordando que los precios de los alimentos han aumentado un 2,7 % en el último año, y advirtieron que los ganaderos y la industria nacional se verán perjudicados.
Entre los problemas que enfrentan los productores citaron el alza en los costos de los insumos, las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos, así como un brote activo de gusano barrenador del ganado, que les ha impuesto cargas adicionales.
Desde junio de este año, se han detectado 46 casos de gusano barrenador, lo que representa riesgos económicos adicionales para los ganaderos, indicaron los congresistas.
Este parásito que afecta al ganado provoca pérdidas financieras debido al aumento en los costos de tratamiento veterinario, la pérdida de cabezas de ganado y las restricciones al comercio de carne y animales vivos.