APUNTE.COM.DO.- El Consejo de Seguridad de la ONU se apresta a decidir en septiembre sobre la extensión del mandato del grupo de especialistas encargado de verificar el cumplimiento de las sanciones impuestas a Irán, según informó Francia, que preside el órgano durante ese mes. La medida podría generar una confrontación con Rusia y China, que cuestionan la vigencia del régimen de sanciones.
El mandato del panel, que apoya al comité de sanciones de Naciones Unidas para Irán, vence el 26 de septiembre, coincidiendo con la Asamblea General de la ONU, donde se espera que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán sea uno de los temas centrales de la agenda.
El embajador francés, Jérôme Bonnafont, señaló a periodistas que la cuestión nuclear y el no cumplimiento de las obligaciones de Teherán ante la ONU serán ejes prioritarios en las discusiones sobre el país. "El Consejo finalmente tendrá que votar sobre la renovación del mandato del panel de expertos sobre Irán", declaró, agregando que el tema fue replanteado en septiembre de 2025, cuando se restablecieron sanciones tras el incumplimiento iraní.
Diplomáticos consultados por Reuters indicaron que la votación está programada para el 17 de septiembre y que su convocatoria incrementa la probabilidad de que Rusia y China hagan uso de su derecho a veto, pues alegan que el Consejo de Seguridad ya no tiene competencia para tratar el asunto nuclear iraní. En una declaración conjunta de marzo, ambos países sostuvieron que el Consejo "no puede proceder a restablecer el Comité 1737 ni su Grupo de Expertos".
El comité de sanciones, creado en 2006 mediante la resolución 1737 para supervisar las medidas contra Irán por su programa nuclear, no tiene un mandato de duración determinada, a diferencia del panel. Rusia y China no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Un antecedente de veto ruso ocurrió en 2024, cuando Moscú bloqueó la renovación anual de un panel similar encargado de monitorear las sanciones contra Corea del Norte por sus programas nuclear y de misiles.
La disputa se origina tras la decisión de Reino Unido, Francia y Alemania, el año pasado, de activar el mecanismo de "restablecimiento" de la ONU, lo que permitió reimponer sanciones que habían sido levantadas bajo el acuerdo nuclear de 2015, después de que esos países concluyeran que Irán no cumplía sus compromisos para impedir el desarrollo de un arma nuclear.
Irán niega buscar armas nucleares, pero su programa de enriquecimiento de uranio mantiene inquietudes en Estados Unidos y sus aliados sobre la posibilidad de que Teherán pueda producir armas en el futuro. El uranio enriquecido puede utilizarse para generar electricidad o para fabricar el núcleo de un artefacto atómico.