APUNTE.COM.DO.- El tráfico de buques por el estrecho de Ormuz cayó a la mitad en las últimas 24 horas. La consultora de datos marítimos Kpler contabilizó solo cinco cruces confirmados, frente a los diez registrados en la jornada previa. El descenso coincidió con un ataque a un buque cisterna que fue alcanzado por tres proyectiles de origen desconocido mientras salía del paso, según información oficial.

De los cinco tránsitos, cuatro embarcaciones ingresaron al golfo Pérsico y una lo abandonó. Los movimientos combinaron rutas iraníes, omaníes y corredores negociados para reducir la exposición al riesgo. Kpler también reportó que dos de esos cruces correspondieron a los llamados buques fantasma, es decir, naves que operan sin transpondedor o con identidad falsificada para evadir sanciones, y otro involucró a una embarcación bajo sanciones directas.

El incidente más relevante lo protagonizó un petrolero que notificó haber sido impactado por tres proyectiles cuando completaba su travesía de salida. El suceso ocurrió a unos 31 kilómetros al este de la ciudad de Jasab, en Omán, confirmó la Oficina de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO). La agencia precisó que no hubo víctimas ni daños ambientales.

El ataque sucedió horas después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmara que un superpetrolero chocó contra dos minas navales y quedó inmovilizado tras un incendio. Esa versión fue rechazada por Estados Unidos. El Comando Central estadounidense (Centcom) calificó de falso el reporte. “Ningún barco ha chocado contra minas en el estrecho de Ormuz. Este es otro intento más del CGRI para intimidar al transporte marítimo comercial en la región a través de la desinformación”, sostuvo.

El intercambio de versiones ocurre en medio de una escalada que se agrava en una ruta por la que solía transitar una quinta parte del crudo mundial. El conflicto entre Estados Unidos e Irán comenzó el 28 de febrero y acaba de cumplir seis meses. La última ofensiva estadounidense se dirigió contra dos plataformas en la isla iraní de Larak, que el Centcom dijo que se preparaban para lanzar cohetes cargados con minas marinas hacia el estrecho. Irán reportó al menos dos muertos y respondió con ataques a bases estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.

Teherán cerró el paso por Ormuz a mediados de julio, después de nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur del territorio iraní. Washington reimpuso entonces un cerco sobre buques y puertos iraníes que golpea la economía de la República Islámica.

Estados Unidos aseguró la semana pasada que ya había desminado el estrecho, una versión que Irán niega mientras advierte que no permitirá cruces sin su autorización. Washington también abrió una vía alternativa al sur del paso, cerca de la costa de Omán, y lanzó la operación “Paria Económico” para aislar financieramente al régimen iraní.

En contraste, el estrecho de Bab el Mandeb mantuvo un ritmo estable de actividad. Kpler confirmó 35 cruces el 31 de agosto, un aumento de 2,9 % respecto al día anterior: 19 embarcaciones entraron al mar Rojo y 16 salieron. No se registraron tránsitos ocultos y la Organización Marítima Internacional (OMI) no verificó ataques adicionales en la zona durante la jornada, lo que refuerza la idea de que la tensión sigue concentrada en el corredor persa.