APUNTE.COM.DO.- Las fuerzas militares de Estados Unidos lanzaron este martes una nueva ofensiva contra objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), en respuesta a los recientes intentos de ataque contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz y contra funcionarios estadounidenses desplegados en la región.

La información fue confirmada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) mediante un comunicado publicado en X.

“Hoy a las 12 p.m. ET, las fuerzas estadounidenses comenzaron a atacar objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en Irán”, señaló el organismo militar.

“Los ataques siguen a los recientes intentos de ataque del IRGC contra la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y contra miembros del servicio estadounidense desplegados en la región”, precisó.

La declaración de CENTCOM no especificó qué instalaciones o posiciones de la Guardia Revolucionaria fueron alcanzadas, cuántos objetivos fueron atacados ni qué tipo de armamento fue utilizado en la operación.

Poco después de conocerse el inicio de la ofensiva estadounidense, medios estatales iraníes informaron que cuatro proyectiles impactaron en ciudades situadas al este del estrecho de Ormuz.

El anuncio se produce mientras Estados Unidos e Irán permanecen enfrentados en un escenario de guerra que lleva seis meses, sin que ninguna de las partes haya conseguido imponer una salida definitiva al conflicto. En el centro de la disputa se encuentra el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica cuya interrupción tiene consecuencias directas sobre el comercio internacional y el suministro energético.

Irán mantiene cerrado el paso marítimo, mientras que Washington insiste en un bloqueo de los puertos iraníes, profundizando la presión militar y económica sobre el régimen de Teherán.

La nueva ofensiva estadounidense ocurre apenas dos días después de que Washington realizara sus primeros ataques contra territorio iraní en varias semanas. El domingo, las fuerzas estadounidenses atacaron una isla situada en el estrecho de Ormuz.

En esa operación, Estados Unidos afirmó haber destruido lanzacohetes iraníes instalados en la isla de Larak. Washington sostuvo que el objetivo era impedir que Teherán utilizara esas posiciones para colocar minas navales en el estrecho, una medida que podría poner todavía más en riesgo el tránsito de buques comerciales.

Captura de pantalla de una publicación de la cuenta del Comando Central de los Estados Unidos con un mensaje sobre ataques en Irán

El Comando Central de Estados Unidos informa sobre ataques de sus fuerzas contra la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán.

La respuesta iraní llegó poco después. Teherán lanzó misiles y drones contra objetivos en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, asegurando que las operaciones estaban dirigidas contra fuerzas estadounidenses desplegadas en esos países.

Los ataques ampliaron el radio de confrontación más allá del territorio iraní y elevaron el riesgo de que las instalaciones militares estadounidenses en Medio Oriente se conviertan en nuevos blancos de las fuerzas iraníes y sus aliados.

Tras la respuesta de Teherán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Washington respondería con contundencia.

“Golpearemos a Irán con dureza”, afirmó Trump después de los ataques iraníes.

Llamado a retomar la diplomacia

Entretanto, Pakistán y Qatar intensificaron sus llamados a retomar la diplomacia para evitar una mayor expansión del conflicto y resolver la crisis en torno al estrecho de Ormuz.

El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, planteó este lunes al presidente iraní, Masud Pezeshkian, que el entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán en junio constituye la principal alternativa para recuperar la estabilidad regional. Ambos dirigentes se reunieron al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Kirguistán.

Sharif destacó además como una señal positiva el reciente viaje a Teherán del jefe de las Fuerzas Armadas de Pakistán, Asim Munir, destinado a reactivar los contactos entre las partes. Según la oficina del primer ministro, durante la reunión defendió la necesidad de mantener la moderación y sostener las conversaciones diplomáticas para alcanzar una solución duradera.

Shehbaz Sharif y Masud Pezeshkian se dan la mano frente a las banderas de Pakistán e Irán

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, estrecha la mano del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, durante su encuentro diplomático en Biskek.

El jefe de Gobierno paquistaní también pidió que las negociaciones continúen tomando como referencia el memorando de entendimiento alcanzado en junio, que fue impulsado con la mediación de Islamabad.

“Este ofrece la única vía viable hacia una paz duradera en la región”, afirmó Sharif al referirse al acuerdo.

Pezeshkian, por su parte, reconoció el papel de Pakistán en los esfuerzos diplomáticos y aseguró que Irán mantiene su disposición a cumplir el entendimiento, aunque condicionó su aplicación a que Estados Unidos también respete los compromisos asumidos.

El mandatario iraní sostuvo además que la seguridad regional requiere una mayor coordinación entre los países de Medio Oriente y cuestionó la intervención de actores externos.

“La paz y la seguridad sostenibles en la región no se lograrán sino con la cooperación y la empatía de los países de la región y sin intervención extranjera”, afirmó Pezeshkian.

En paralelo, Qatar advirtió sobre las consecuencias de mantener bloqueado el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte de energía a nivel mundial. Doha sostuvo que la falta de una solución puede provocar una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán y reclamó que se restablezca la vía.