APUNTE.COM.DO.- Los rendimientos de los bonos soberanos mundiales se dispararon este martes, llevando el costo de la deuda británica a su nivel más alto desde la crisis financiera de 2008 y los rendimientos japoneses a cifras no vistas desde mediados de los años 90.

El movimiento se atribuye a la escalada del conflicto en Medio Oriente, el aumento del petróleo y las expectativas de que los bancos centrales aceleren las subidas de tasas para contener la inflación.

En el Reino Unido, el rendimiento del bono a 10 años conocido como gilt subió 0,09 puntos porcentuales hasta 5,24%, el más alto desde la crisis financiera global. El plazo a 30 años escaló 0,1 puntos porcentuales hasta 5,89%, el nivel más elevado desde finales de los 90.

El salto también se explica por un efecto de arrastre, ya que los mercados británicos estuvieron cerrados el lunes por un feriado. Evelyne Gomez-Liechti, estratega multiactivos de Mizuho, dijo al Financial Times: “Los gilts reabren en un contexto de tasas globales significativamente más adverso”.La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en Tokio (AP foto/Eugene Hoshiko)

En Japón, el bono a 10 años alcanzó el 3%, un nivel no visto desde 1996. La suba se produjo tras la reunión del lunes del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, con la ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, y el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, en el marco del G20. Según NHK, Bessent sugirió que Tokio debería subir las tasas de interés.

En entrevista con CNBC, Bessent afirmó: “Tengo información que el mercado no tiene, y es mi convicción de que el gobierno japonés y el Banco de Japón harán lo necesario para lograr un yen más fuerte”. Ya antes de esas declaraciones, los mercados asignaban una alta probabilidad a una subida de 0,25 puntos porcentuales, hasta 1,25%, en la reunión del 18 de septiembre.

Sin embargo, el rendimiento nipón volvió a caer por debajo del 3% tras una subasta de deuda a 10 años el martes. Takahide Kiuchi, ex miembro de la junta del Banco de Japón y analista del Nomura Research Institute, dijo que “el salto al 3% es un mensaje del mercado que, hasta cierto punto, podría obligar a Takaichi a corregir parte de su política fiscal expansiva”.

Los planes de gasto de la primera ministra Sanae Takaichi, incluido un recorte al impuesto al consumo, agravaron las dudas sobre la sostenibilidad fiscal. A esto se sumó un presupuesto récord del Ministerio de Defensa para el próximo año fiscal, en un contexto de estímulo económico que contempla un gasto considerable.

Ese combo impulsó apuestas contra el yen y a favor de rendimientos más altos. Un rendimiento superior al 3% podría llevar a las aseguradoras de vida japonesas a deshacerse de bonos estadounidenses para repatriar capital, una dinámica que los analistas siguen de cerca por su impacto en los Treasuries.

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió 0,03 puntos porcentuales, hasta 4,79%. La presión sobre la deuda global se intensificó desde que el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, adoptó un tono agresivo en Jackson Hole. Los inversores descuentan ahora una probabilidad cercana a dos tercios de una nueva suba de tasas este mes.

El petróleo Brent avanzó 2,1% hasta 92,38 dólares el barril, y el gas natural europeo cotizó en su nivel más alto en más de tres años. Analistas de Deutsche Bank señalaron en un informe que “la venta masiva de bonos ha sido un fenómeno global” y el “principal culpable fue la escalada de fin de semana en Medio Oriente”.

Las bolsas europeas y estadounidenses reaccionaron a la baja: el Stoxx Europe 600 cayó 0,7% y los futuros del S&P 500 retrocedían 0,5%. La suba de los costos de financiamiento agrega presión política sobre el primer ministro británico Andy Burnham, de cara al Presupuesto del mes próximo, y sobre Takaichi, cuestionada por cómo financiará su plan de estímulo.

Eric Robertsen, jefe de investigación global de Standard Chartered, explicó: “Todos están aumentando su endeudamiento justo cuando los costos de financiamiento suben. La situación fiscal no mejora en ningún lugar. Hasta que no cambien esos factores fundamentales, el extremo largo de la curva n