APUNTE.COM.DO.- El gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, planea imponer esta semana sanciones contra otro banco como parte de su estrategia para intensificar el aislamiento económico de Irán. Así lo afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una entrevista con The Associated Press.

“Esto será violencia financiera si tenemos que hacerlo”, expresó Bessent el domingo por la noche. “Les estamos demostrando a esas personas que sabemos quiénes son, que ellos saben quiénes son, y que esto tiene que parar”.

Estas declaraciones se realizaron antes de los encuentros del Grupo de los 20 (G20) en Asheville, Carolina del Norte, donde Bessent mantendrá reuniones bilaterales con funcionarios de algunas de las principales economías del mundo, así como con representantes de países en desarrollo, para buscar respaldo a la estrategia estadounidense contra Irán.

La administración Trump indicó recientemente que pretende trasladar el eje de su campaña desde las operaciones militares hacia la presión económica, en un conflicto que acaba de cumplir seis meses. En ese marco, el gobierno prometió aplicar un “Día D económico” contra Irán, un país sometido a duras sanciones durante décadas.

Sin embargo, las hostilidades entre Washington y Teherán se recrudecieron en las últimas horas. Las fuerzas estadounidenses atacaron lanzacohetes iraníes en el estrecho de Ormuz, siendo la primera acción militar de Estados Unidos en esa zona en un mes, interrumpiendo una pausa en los combates. Por su parte, Irán afirmó haber atacado instalaciones militares estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.Las fuerzas estadounidenses atacaron lanzacohetes iraníes en el estrecho de Ormuz, en la primera acción militar de Estados Unidos en esa zona en un mes (@CENTCOM)

La combinación de presión económica y operaciones militares plantea nuevos desafíos para la estrategia de Washington, especialmente por los vínculos comerciales de terceros países con Teherán.

Hasta ahora, el gobierno de Trump ha optado principalmente por advertencias en lugar de imponer nuevas sanciones a los socios comerciales de Irán. Un punto pendiente es la postura frente a China, el mayor socio comercial de Irán y principal comprador de su petróleo.

Bessent afirmó a la AP que sostendrá conversaciones con sus homólogos chinos durante la reunión del G20 y aseguró que “todas las opciones están sobre la mesa” respecto a posibles sanciones contra Beijing por sus adquisiciones a Irán.

El secretario del Tesoro rechazó la idea de que su administración sea renuente a confrontar a China por sus relaciones con Teherán, calificando esa interpretación como “una narrativa completamente falsa que los medios recogieron”.

Según Bessent, Washington y Beijing comparten algunos objetivos en la región, como la reapertura del estrecho de Ormuz y evitar que Irán desarrolle un arma nuclear.

La situación en el estrecho tiene gran importancia para la estrategia económica estadounidense, dado su papel en el comercio internacional de petróleo. La posición de China, como principal comprador del crudo iraní, es uno de los puntos de tensión en los esfuerzos de Washington por incrementar la presión económica.

La primera medida oficial del Departamento del Tesoro en esta nueva campaña se produjo el viernes, con una propuesta de reglamentación que habría terminado con el acceso de las sucursales en Emiratos Árabes Unidos de Banque Misr, el segundo banco más grande de Egipto, al sistema financiero estadounidense. Sin embargo, el gobierno republicano finalmente se negó a imponer sanciones contra la entidad egipcia, lo que pareció reflejar cautela frente a la posibilidad de penalizar a importantes socios comerciales con negocios en Irán.

Entre esos países se encuentran China e India, cuyas relaciones comerciales con Teherán representan un obstáculo para la estrategia destinada a profundizar el aislamiento económico iraní.

(Con información de Associated Press)