APUNTE.COM.DO.- Las costas del Caribe mexicano reciben anualmente toneladas de sargazo, una macroalga que amenaza los ecosistemas, la vida marina y las poblaciones locales. Sin embargo, este problema ambiental ha abierto la puerta a nuevas oportunidades económicas.
Empresas y emprendedores han comenzado a utilizar el sargazo como materia prima para elaborar fertilizantes, cosméticos, materiales de construcción, biocarbón y otros productos sustentables.
A pesar de su potencial, el aprovechamiento del sargazo todavía enfrenta desafíos en materia sanitaria y ambiental, pero estas iniciativas buscan transformar un residuo problemático en un recurso útil, avanzando hacia un modelo de economía circular.



