APUNTE.COM.DO.- El papa León XIV encabezó este sábado una procesión en barca por el lago Albano, situado a los pies de Castel Gandolfo, localidad donde el pontífice descansa los martes y durante el verano.

Es la primera vez que un papa participa en esta tradicional procesión acuática, que se celebra desde 1954 en honor a la Virgen.

León XIV, acompañado por miembros de la Curia, religiosas y colaboradores, lideró la comitiva a bordo de una embarcación adornada con una imagen de María y una bandera vaticana. Más de treinta botes y piraguas siguieron su estela.

Antes de embarcarse, el papa ofició una misa en la iglesia de María Santísima del Lago, ante la presencia de fieles, a quienes instó a no dejarse llevar por el odio y la violencia.

“Dicen que poner la otra mejilla es de perdedores, que dar en vez de rechazar es de ingenuos, que perdonar sin límites es de débiles (…) No nos confundamos: el odio y la violencia no conducen a nada bueno, solo a la destrucción y a la muerte”, afirmó el pontífice en su homilía.

Asimismo, subrayó que el mundo “está muy necesitado de vida, de esperanza, de serenidad y de paz” y llamó a evitar que “el mal desfigure la humanidad y corrompa el corazón” de las personas.

Con su participación, León XIV se sumó a una tradición muy arraigada entre los habitantes alrededor de este lago volcánico, como Castel Gandolfo, donde el Vaticano posee un palacio de verano que este papa ha vuelto a utilizar tras la larga ausencia de su predecesor, Francisco.

En el pasado, otros pontífices como Pablo VI o Juan Pablo II contemplaron la procesión, pero sin subir a ninguna embarcación.