APUNTE.COM.DO.- Rob Sand, candidato demócrata a gobernador de Iowa, eligió la ciudad de Independence, sede del condado de Buchanan, como parte de su promesa de celebrar 100 asambleas ciudadanas en los 99 condados del estado.
Ante un grupo de residentes, Sand criticó el sistema político actual: "Creo que nuestro sistema político está roto", dijo, "principalmente porque está dirigido por dos clubes privados que están más interesados en atacarse entre sí que en resolver nuestros problemas".
El auditor estatal, de 44 años, se presenta como padre de dos hijos, aficionado a la caza con arco y lector de las Escrituras, y viste camisas a cuadros en sus actos. Rechaza la polarización entre republicanos y demócratas y cuestiona por qué los votantes deben elegir "solo entre el mal menor" o por qué se hace "a los votantes independientes menos iguales".
Iowa no elige un gobernador demócrata desde 2006, pero la campaña de Sand ha generado optimismo en su partido. Los republicanos reconocen en privado que su control unipartidista enfrenta su mayor desafío en años.
Sand se enfrentará en noviembre al empresario y agricultor republicano Zach Lahn, quien sorprendió al derrotar al candidato respaldado por el presidente Donald Trump, el representante Randy Feenstra, en las primarias de junio.
La contienda por la gobernación, junto con una reñida elección al Senado y tres escaños al Congreso muy disputados, han convertido a Iowa en uno de los campos de batalla más observados y en una prueba clave para la marca demócrata.
A pesar de la presión, Sand evita mencionar la carga política durante sus actos de campaña y dedica más tiempo a explicar por qué es demócrata que a expresar orgullo por su partido. "No entiendo por qué tiene que ser demócratas y republicanos", insistió. "¿En serio? ¿Quién lo dice? ¿Por qué?"




