APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo. La defensa de los hermanos Maribel y Antonio Espaillat, propietarios de la discoteca Jet Set, compareció ante el juez Franni González, de la Cuarta Sala Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, para argumentar que sus representados no tienen responsabilidad en el colapso ocurrido el 8 de abril de 2025.
El jurista Miguel Valerio, parte del equipo legal, reconoció que lo sucedido es lamentable y trascendental para la sociedad por la gran cantidad de víctimas, pero aclaró que sus defendidos nunca tuvieron la intención de que ocurriera el hecho.
En el derrumbe del techo del establecimiento fallecieron 236 personas y otras 180 resultaron heridas, según el balance oficial.
Otro abogado de la defensa, Jorge Luis Polanco, calificó el suceso como una tragedia extraordinaria para la República Dominicana. «Detrás de cada una de esas personas existen padres, madres, hijos, hermanos y familias cuya realidad cambió para siempre. La defensa de los imputados no viene ante este tribunal a disminuir esa tragedia ni a relativizar ese dolor», expresó Polanco, quien representa a los acusados de homicidio involuntario por el Ministerio Público.
El togado sostuvo que, pese a la magnitud del caso, el proceso debe analizarse de manera objetiva y conforme a la ley. «Al final, lo que nos debe obligar a todos para poder nutrir la decisión que tendrá que otorgar este tribunal serán las pruebas, pero no analizadas de una manera subjetiva o emocional, sino mediante un razonamiento conforme a la ley para medir las responsabilidades individuales», precisó.
Polanco también mencionó que tanto el Ministerio Público como la defensa han realizado peritajes tecnológicos y estructurales autorizados por un juez, lo que permitirá reconstruir objetivamente los hechos previos a la tragedia.
Miguel Valerio indicó que la acusación se basa en la figura de negligencia, marco en el cual se desarrollará el debate legal. «Nadie que opere un negocio por 50 años desea que pase lo que pasó», afirmó, y recordó que Maribel Espaillat se encontraba en el lugar la noche del incidente, mientras que Antonio estaba fuera del país. Reiteró que demostrarán la inocencia de sus clientes.
El Ministerio Público, por su parte, sostiene que demostrará con pruebas que lo ocurrido no fue un simple accidente ni un hecho imprevisible. «Existió un conjunto de condiciones estructurales, modificaciones, sobrecargas y señales de daño progresivo que fueron conocidas por quienes tenían responsabilidad y control sobre la operación del establecimiento», señalaron los fiscales al presentar el expediente.
Según la acusación, los imputados agravaron la situación al instalar equipos de climatización de gran volumen y tinacos de agua sobre la estructura del local, ubicado en la avenida Independencia, sector El Portal, sin estudios técnicos de resistencia, y desatendieron advertencias internas sobre el deterioro del techo.
El expediente consta de 156 páginas, incluye 84 testigos y peritajes en ingeniería sismorresistente y patología estructural.
El juez Franni González aplazó el juicio para el próximo viernes 4 de septiembre, cuando el Ministerio Público presentará las pruebas testimoniales. La audiencia se realizó en el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional por el espacio requerido ante la cantidad de víctimas y querellantes.