APUNTE.COM.DO.- A seis meses del inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el impacto físico, económico y emocional del conflicto se ha extendido desde Teherán hasta la diáspora iraní en Estados Unidos, una comunidad que permanece dividida sobre el origen del conflicto y sus logros.
La comunidad iranoestadounidense está integrada por múltiples generaciones y oleadas migratorias, desde quienes huyeron tras la revolución de 1979 hasta quienes llegaron recientemente escapando de la represión y la persecución de los movimientos de protesta.
Estas distintas experiencias han generado reacciones contrastantes ante la guerra. Algunos activistas opuestos al régimen iraní celebraron los ataques estadounidenses e israelíes, viéndolos como una posible oportunidad para poner fin al gobierno de la República Islámica.



