APUNTE.COM.DO.- Las autoridades de Colombia y Estados Unidos sostuvieron este jueves un encuentro en Tumaco, ciudad del Pacífico colombiano fronteriza con Ecuador, para conversar sobre el refuerzo de la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

En la reunión participaron el comandante del Comando Sur del Ejército estadounidense (SOUTHCOM), general Francis Donovan, y el ministro de Defensa colombiano, Jorge Mora, quien señaló a través de redes sociales que el propósito era «fortalecer la cooperación en seguridad y defensa» entre ambas naciones. Esto ocurre después de que Bogotá se integrara a la Coalición de las Américas Contra los Cárteles (A3C), impulsada por Washington.

«Por instrucción del presidente Abelardo de la Espriella, fortalecemos alianzas y consolidamos una respuesta firme y coordinada para proteger la seguridad de nuestros países», indicó Mora, quien añadió que la entrada de Colombia a la A3C «permitirá articular esfuerzos regionales contra el narcotráfico y el crimen organizado».

Según detalló el Ministerio de Defensa colombiano, se abordó el intercambio de información, conocimiento del territorio y experiencias operacionales con el fin de «avanzar hacia una mayor interoperabilidad» entre las fuerzas de ambos países, mejorando así la capacidad de respuesta «frente a las redes criminales que utilizan el Pacífico como corredor para sus actividades ilícitas».

El general Donovan también se pronunció sobre el encuentro, asegurando que «bajo la bandera de la A3C» se ha consolidado «una estrategia unificada para dar caza a los líderes de los cárteles, desarticular su logística y privarles de forma permanente de cualquier refugio seguro». Previamente, se refirió a la frontera entre Colombia y Ecuador como «un cuello de botella geográfico que los cárteles violentos llevan mucho tiempo explotando», así como un «importante corredor para el tráfico de cocaína por parte de algunas de las organizaciones más violentas del mundo».

Conocida como ‘la perla del Pacífico’, Tumaco es considerada uno de los puntos críticos para la actividad de bandas criminales y organizaciones al margen de la ley dedicadas al narcotráfico, que aprovechan su ubicación estratégica como zona fronteriza con Ecuador.