APUNTE.COM.DO.- El anuncio de la administración Trump de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos provocó un vacío en las calles de Little Haití, en Miami. El temor es compartido por todas las comunidades inmigrantes ante las políticas de Estados Unidos que podrían cambiar su situación legal. Sin embargo, para los miles de haitianos que podrían ser retornados a su país, el miedo es aún mayor porque conocen de cerca la realidad que les espera: un panorama dominado por la violencia, la inestabilidad política y una profunda crisis humanitaria.
La violencia de las pandillas atraviesa todos los aspectos de la vida en Haití. Según un reciente informe de la ONU, entre marzo y julio de este año fueron asesinadas 613 personas en enfrentamientos entre bandas criminales en la capital, Puerto Príncipe, y las fuerzas de seguridad.


