APUNTE.COM.DO.- SANTO DOMINGO. La Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana (CAMIPE) destacó los datos del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) difundidos por el Banco Central, que reflejan un incremento interanual de 4.6 % en julio de 2026 y un promedio acumulado de 4.5 % entre enero y julio del presente año.

El informe oficial atribuye el desempeño agregado de la economía al mejor comportamiento de la construcción, la manufactura de insumos vinculados a esa actividad, la minería y los servicios. Para CAMIPE, esta lectura integral es clave para interpretar correctamente la evolución del sector minero.

El Banco Central reportó que la minería experimentó una contracción interanual de 15.9 % en julio, debido a una disminución en los volúmenes de extracción de oro y plata. No obstante, esa variación mensual debe considerarse dentro de una tendencia más amplia: en junio la actividad minera creció 18.1 % y en el primer semestre acumuló un avance de 11.3 %, situándose entre las actividades más dinámicas de la economía.

“Los datos del Banco Central deben leerse en su contexto. Una variación mensual puede reflejar cambios en los volúmenes de producción sin que ello implique necesariamente un cambio estructural en la capacidad de aporte de la minería. Lo importante es observar la trayectoria del sector y su contribución al conjunto de la economía”, sostuvo Martín Valerio Jiminian, director ejecutivo de CAMIPE.

La entidad indicó que la contribución minera no debe evaluarse únicamente por los volúmenes físicos de un mes. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones de oro en bruto sumaron US$1,834.7 millones, con un aumento interanual de 57.2 %. Además, en el primer semestre la minería recibió US$406.29 millones en inversión extranjera directa, equivalentes al 12.4 % del total de la IED nacional.

CAMIPE resaltó el vínculo entre la minería y otras actividades con buen desempeño. En julio, la construcción creció 8.1 % y la manufactura local se expandió 3.7 %, impulsada entre otras ramas por la fabricación de productos metálicos y minerales no metálicos.

“Esto refleja que el aporte del sector minero trasciende la minería metálica. Agregados, calizas y otros minerales industriales forman parte de las cadenas productivas que permiten desarrollar viviendas, carreteras, infraestructura y distintas actividades manufactureras”, añadió.

“La minería no debe medirse únicamente por los minerales que produce en un mes, sino también por la inversión que moviliza, las divisas que genera, los encadenamientos que desarrolla y la confianza que el país es capaz de construir para operar, explorar y ampliar proyectos responsables”, afirmó Valerio Jiminian.

El director ejecutivo consideró que la competitividad futura del sector dependerá de la capacidad del país para combinar crecimiento económico, protección ambiental, seguridad jurídica, procesos institucionales eficientes y beneficios visibles para las comunidades.

CAMIPE cree que el contexto actual brinda la oportunidad de fortalecer una minería formal, diversificada y sostenible, para lo cual considera prioritario avanzar en varios ejes: seguridad jurídica y estabilidad regulatoria; modernización institucional y regulatoria; fortalecimiento del relacionamiento comunitario; y encadenamientos locales y diversificación de la minería metálica y no metálica.

“El desafío no es simplemente producir más minerales. Es construir un sector más competitivo, diversificado y responsable, capaz de transformar sus recursos en inversión, empleos, oportunidades para las comunidades y desarrollo sostenible para la República Dominicana”, concluyó Martín Valerio Jiminian.